La artista urbana B-Fox, conocida como Paola Meza, rompe su silencio tras años de ausencia en la escena musical, revelando una historia marcada por la explotación, el consumo de drogas, la prostitución y un intento de suicidio. Su relato ofrece una mirada cruda a los inicios del trap chileno y la realidad que se vivía en los circuitos nocturnos de Santiago.
Durante años, B-Fox orbitó en los márgenes de la naciente escena del trap, administrando una trap house en Bellavista, un espacio que se convirtió en punto de encuentro para artistas y amantes de la vida nocturna. En este entorno, la artista enfrentó abusos y se vio envuelta en el consumo de drogas, hasta que el nacimiento de su hija marcó un punto de inflexión en su vida.
Hubo un momento en que la vida se redujo a sobrevivir un día más , confiesa B-Fox. Su experiencia incluye una relación violenta, el trabajo como escort y la manipulación por parte de su pareja, quien vendía sus fotos a sitios pornográficos. La artista también relata cómo su trap house, un espacio que albergaba a figuras emergentes del trap chileno como Young Cister y Gianluca, se convirtió en un negocio que la obligaba a mantener a otros, asumiendo una gran responsabilidad económica.
El quiebre llegó cuando B-Fox tomó conciencia del nivel de abuso que sufría, llegando a considerar el suicidio. Sin embargo, la llegada de su hija le dio un nuevo propósito en la vida. Tras un proceso de reconstrucción personal, B-Fox regresa a la música con la intención de compartir su historia y ofrecer un mensaje de esperanza y sanación.
Lo que detona todo es sanar , afirma la artista. Vivir con fe, con fuerza espiritual. Ya no buscas la distracción afuera, sino que te vas para adentro . Su regreso a la música se materializa con su participación en la canción Barakah y la promesa de nuevo material en el futuro. B-Fox busca ahora transmitir un mensaje de empoderamiento y sanación a través de su arte.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












