La segunda jornada de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (MBFWMadrid) ha desplegado un abanico de propuestas que confirman la vitalidad y la capacidad de reinvención de la moda española. Siete diseñadores han tomado el Palacio de Fernán Núñez para presentar sus colecciones de invierno 2026, marcando un día de contrastes, homenajes y una clara apuesta por la experimentación con materiales, formas y conceptos. Desde la introspección de ManéMané hasta el atrevimiento de Ynésuelves, pasando por la precisión de Baro Lucas y la inspiración bohemia de The Label Edition, la pasarela madrileña ha ofrecido un panorama diverso y estimulante.
Miguel Becer, al frente de ManéMané, inauguró la jornada con una propuesta que se define como un “estudio sobre la materia, la gravedad y la vulnerabilidad humana”. La colección, nacida de la tensión entre opuestos, explora la relación entre el cuerpo y el vacío, la presencia y la desaparición, el peso y la suspensión. Becer busca capturar “el instante en que el cuerpo deja de pesar”, un concepto que se traduce en diseños que desafían las leyes de la física y la percepción. La marca ha presentado una colección que invita a la reflexión sobre la fragilidad de la existencia y la búsqueda de la ligereza en un mundo cada vez más pesado.
Ernesto Naranjo, con una trayectoria internacional que incluye colaboraciones con Maison Margiela y Balmain, regresó a la pasarela de Madrid con una explosión de color y texturas. El diseñador, que inició su carrera en EGO en 2014, ha presentado una colección llena de superposiciones, drapeados y detalles llamativos, como abrigos y pantalones con brillos. La influencia de figuras como Ángela de la Cruz y Gillian Theobald se hace evidente en los volúmenes radicales y la precisión estructural de sus diseños. Naranjo ha logrado fusionar la vanguardia con la elegancia, creando una propuesta que es a la vez audaz y sofisticada. La paleta cromática, que combina el negro con tonos ácidos, rojos y rosas, añade un toque de energía y vitalidad a la colección.
Jaime Álvarez, la mente creativa detrás de Mans, ha presentado una colección que fusiona la delicadeza de las mariposas de Van Gogh con la precisión de la sastrería. Los cortes limpios, los cuellos y los volúmenes que sugieren movimiento se combinan con una silueta contemporánea, evocando la herencia escultórica de Balenciaga y la arquitectura del vestir tradicional japonés, como el Obi. Un elemento distintivo de la colección es el uso de algodón proveniente de las batas de los farmacéuticos, un material elegido por su carga afectiva y su conexión con la infancia del diseñador. Este homenaje silencioso a su abuelo, farmacéutico, se convierte en una metáfora de la memoria y la tradición, transformándose en materia y en prendas. Mans invita a vestir historias, raíces y sueños, utilizando tejidos como la lana, el cashmere y la seda como protagonistas.
Ynésuelves, por su parte, ha marcado un nuevo rumbo en su trayectoria, apostando por una etapa más atrevida, exclusiva y centrada en la alta costura. La colección, liderada por símbolos como las estrellas, la luna, el corazón y la mariposa imperial, rinde homenaje a la Virgen de Guadalupe, icono de la marca. La diseñadora explica que la Virgen la inspira a exaltar lo femenino y a una mujer que se muestra con orgullo, abrazando sus curvas y su identidad sin esconderse. El azul es el hilo conductor cromático de la propuesta, que se enriquece con la colaboración de artesanos y empresas mexicanas, utilizando el trigo para crear tejidos y piezas de arte, así como técnicas de bordado y adornos de estaño.
Álvaro Lucas Santos, director creativo de Baro Lucas, se alzó con el Premio L´Oréal a la Mejor Colección en la última edición de la MBFWMadrid y regresa a la pasarela con una propuesta que refleja su sensibilidad artística y su búsqueda de la belleza en el silencio. Sus piezas cobran volumen con cada pliegue, relieve o color, como una metáfora de la emoción y la expresión, estableciendo una relación entre el ruido y el silencio, la intensidad y la sutileza. La paleta de color fluye entre la potencia del rojo cereza, el granate, el gris oscuro y el negro, y la sutileza del rosa palo, el beige y el marfil. Los tejidos que destacan incluyen la lana fría, el paño natural, el punto, el crepé, el terciopelo, el tafetán y las telas de sastrería inglesa como el Príncipe de Gales.
The Label Edition ha presentado 'Babylone', una colección inspirada en el universo personal, creativo y eterno de Loulou de la Falaise, musa indomable, diseñadora de joyas e icono bohemio. La propuesta reinterpreta su espíritu libre, sofisticado y despreocupado, rindiendo homenaje a su legado. La colección se caracteriza por la camisería elaborada, los terciopelos estampados, las mangas fluidas y una rica propuesta de estampados geométricos que aportan profundidad y carácter. Los accesorios adquieren un papel protagonista, con pañuelos de seda estampados, cinturones de piel y bolsos que completan un look 'effortless', vibrante y personal.
La jornada también ha contado con las propuestas de JCPajares y Acromatyx, que completaron un día de desfiles que ha confirmado la diversidad y la riqueza de la moda española. La MBFWMadrid continúa consolidándose como una plataforma clave para la promoción de los diseñadores nacionales y la difusión de las últimas tendencias. La segunda jornada ha dejado claro que la moda española está viva, en constante evolución y dispuesta a sorprender con propuestas que combinan la tradición con la innovación, la belleza con la funcionalidad y la emoción con la reflexión.

