El reconocido actor Arturo Puig desató una fuerte conmoción en “La Noche de Mirtha” al relatar detalles íntimos y desgarradores sobre los últimos momentos de su esposa, la también actriz Selva Aleman, fallecida hace algunos años. Puig no solo compartió recuerdos de su relación, sino que también planteó serias dudas sobre la atención médica recibida, insinuando una posible mala praxis que pudo haber evitado la tragedia.
La conversación, conducida por Mirtha Legrand, comenzó con una evocación a la vida en pareja y a la decisión de mudarse de la casa que compartían. Puig explicó que la vivienda, de grandes dimensiones y con escaleras, se había vuelto un riesgo para su seguridad, y que él y Selva ya habían considerado la posibilidad de buscar un lugar más adecuado. “Es muy difícil. Me mudé… vivía en una casa muy grande con escaleras. Mis hijos empezaron a decirme que me podía caer… qué sé yo. Para cuidarme. Con Selva ya teníamos la idea de mudarnos, era muy grande la casa”, confesó el actor.
El origen de su relación con Selva Aleman también fue tema de conversación. Puig admitió que ambos estaban casados con otras personas cuando se conocieron, y que su vínculo se desarrolló gradualmente. “Con Selva nos conocimos trabajando. Los dos estábamos casados, estuvimos un tiempo ahí navegando un poco…”, dijo con una sonrisa nostálgica, sugiriendo un romance discreto y complejo.
Sin embargo, el tono de la entrevista cambió drásticamente cuando Legrand abordó directamente el tema de la muerte de la actriz. La pregunta, directa y contundente –“¿No hubiera podido ser salvada?”– desató una catarata de emociones en Puig, quien relató con lujo de detalles los momentos previos al fallecimiento de su esposa.
Puig explicó que Selva comenzó a experimentar un dolor abdominal intenso, un síntoma común en infartos femeninos, a diferencia de los hombres que suelen sentir dolor en el brazo izquierdo. “El tema fue así. Ella empezó con un dolor muy grande en el estómago. En general, en los infartos de mujeres, se da con un dolor de estómago. En los hombres por lo general es en el brazo izquierdo”, detalló el actor.
A pesar del dolor, Selva inicialmente recibió atención médica en su domicilio. Un médico la revisó y, según Puig, le aseguró que no había ningún problema. Sin embargo, el dolor persistió y se intensificó. “Se quedó ahí. Se cambió de lugar y me dijo ‘ay me duele mucho, es muy fuerte, cada vez más fuerte'”, recordó Puig, visiblemente afectado.
La situación se agravó rápidamente, y Puig se vio obligado a llamar a una ambulancia. Los paramédicos, tras examinar a Selva, la trasladaron de urgencia a un sanatorio. “Llamé a la ambulancia y cuando vino la revisaron… el tipo dijo ‘vamos’. Me dijo por lo bajo ‘es un infarto’. Yo creí que me moría”, relató el actor, describiendo su angustia y desesperación.
A pesar de los esfuerzos médicos, Selva Aleman falleció en el sanatorio. Fue entonces cuando Puig expresó sus sospechas sobre una posible negligencia médica. “Entró en el sanatorio y ya no salió más… Yo creo que con el primer médico de alguna manera fue una mala praxis. Murió en el sanatorio”, sentenció el actor, dejando entrever que la falta de un diagnóstico preciso y oportuno podría haber sido fatal.
Las declaraciones de Arturo Puig han generado un gran revuelo en el ámbito artístico y en la opinión pública. La posibilidad de una mala praxis en el caso de Selva Aleman ha reabierto el debate sobre la calidad de la atención médica y la responsabilidad de los profesionales de la salud.
La historia de amor entre Arturo Puig y Selva Aleman fue una de las más emblemáticas del espectáculo argentino. Ambos actores compartieron escenarios y proyectos durante décadas, y su relación fue admirada por muchos. La muerte de Selva Aleman, en 2010, dejó un vacío irreparable en el corazón de Puig y en el mundo del arte.
Las palabras de Puig en “La Noche de Mirtha” no solo fueron un homenaje a su esposa, sino también un llamado de atención sobre la importancia de una atención médica adecuada y responsable. Su testimonio, cargado de dolor y frustración, pone de manifiesto la necesidad de investigar a fondo las circunstancias de la muerte de Selva Aleman y de garantizar que este tipo de tragedias no se repitan.
La entrevista completa, disponible en las plataformas digitales de Canal Trece, ha generado una ola de comentarios y reacciones en las redes sociales. Muchos usuarios han expresado su solidaridad con Arturo Puig y han manifestado su indignación ante la posibilidad de una mala praxis. Otros han recordado con cariño a Selva Aleman y han destacado su talento y profesionalismo.
El caso de Selva Aleman, reabierto por las declaraciones de Arturo Puig, podría tener importantes implicaciones legales y éticas. La familia de la actriz podría considerar la posibilidad de presentar una denuncia formal contra el médico que atendió a Selva en sus primeros momentos de dolor, exigiendo una investigación exhaustiva y una posible indemnización.
En tanto, el colegio de médicos de la provincia de Buenos Aires podría iniciar una investigación interna para determinar si hubo alguna negligencia en la atención brindada a Selva Aleman. La verdad sobre lo sucedido, y la posible responsabilidad de los profesionales de la salud involucrados, deberá ser esclarecida a través de un proceso transparente y riguroso.


