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Mozambique Ahogado: Cifra de Muertos Supera los 230 Tras Inundaciones Sin Precedentes

Entre el 1 de octubre de 2025 y el 23 de febrero de 2026, un total de 239 personas fallecieron, 331 resultaron heridas y 12 están desaparecidas, según un comunicado del INGD publicado en su cuenta de la red social Facebook a última hora del lunes.La entrada Aumentan a 239 los muertos por las inundaciones en Mozambique desde octubre de 2025 se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).

Mozambique Ahogado: Cifra de Muertos Supera los 230 Tras Inundaciones Sin Precedentes

Nairobi, Kenia – Las devastadoras inundaciones que azotan Mozambique desde octubre de 2025 han cobrado la vida de al menos 239 personas y afectado a más de 868.000 habitantes, según el último informe del Instituto Nacional de Gestión de Desastres (INGD) de Mozambique. La crisis, exacerbada por el reciente paso del ciclón tropical Gezani, ha sumido al país en una emergencia humanitaria de proporciones alarmantes, poniendo a prueba la capacidad de respuesta del gobierno y de las organizaciones internacionales.

El INGD detalló que, entre el 1 de octubre de 2025 y el 23 de febrero de 2026, se registraron 239 fallecimientos, 331 heridos y 12 personas desaparecidas. Las cifras, publicadas en la página de Facebook del INGD, reflejan la magnitud del desastre y la vulnerabilidad de la población mozambiqueña ante los fenómenos meteorológicos extremos. El ciclón Gezani, que impactó el país entre el 13 y el 19 de febrero, contribuyó con cuatro muertes y cinco heridos, sumándose a la ya trágica estadística.

El impacto de las inundaciones se manifiesta en la destrucción de infraestructuras y viviendas. Hasta la fecha, 183.824 casas han sido inundadas, mientras que 15.279 han sufrido daños parciales y 6.133 han quedado completamente destruidas, dejando a miles de personas sin hogar y expuestas a condiciones insalubres. La pérdida de viviendas no solo implica la pérdida de un techo, sino también de bienes personales, documentos importantes y, en muchos casos, de la fuente de ingresos de las familias afectadas.

Mozambique se encuentra actualmente en pleno apogeo de la temporada de lluvias, que se extiende desde octubre de 2025 hasta marzo de 2026. Las regiones centrales y meridionales del país son las más afectadas, con provincias como Gaza, Maputo, Sofala, Inhambane y Manica sufriendo los peores estragos. Ante la gravedad de la situación, el gobierno mozambiqueño declaró la alerta roja el pasado 16 de enero y emitió un llamado urgente a la comunidad internacional para solicitar asistencia humanitaria.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) informó el 30 de enero que las inundaciones han provocado el desplazamiento de aproximadamente 392.000 personas desde principios de año. Este éxodo masivo se suma a la ya existente crisis humanitaria en el norte de Mozambique, donde la violencia yihadista ha obligado a miles de personas a abandonar sus hogares. La combinación de estos dos factores ha creado una situación extremadamente compleja y desafiante para las autoridades y las organizaciones de ayuda.

La falta de acceso a agua potable, alimentos, refugio y atención médica son las principales preocupaciones de los desplazados. El riesgo de brotes de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera y la diarrea, es elevado debido a las condiciones insalubres en los campamentos de desplazados y en las zonas inundadas. Las organizaciones humanitarias están trabajando arduamente para proporcionar asistencia básica a los afectados, pero la magnitud de la crisis supera con creces los recursos disponibles.

El gobierno mozambiqueño ha implementado medidas de emergencia, como la evacuación de personas en zonas de riesgo, la distribución de alimentos y agua, y la instalación de campamentos de desplazados. Sin embargo, la falta de recursos financieros y logísticos dificulta la implementación efectiva de estas medidas. La infraestructura del país, ya de por sí precaria, ha sido gravemente dañada por las inundaciones, lo que complica aún más las operaciones de rescate y ayuda humanitaria.

La comunidad internacional ha respondido al llamado de auxilio de Mozambique, con donaciones de dinero, alimentos, medicamentos y equipos de rescate. Sin embargo, la ayuda recibida aún es insuficiente para cubrir las necesidades de la población afectada. Se requiere un esfuerzo coordinado y sostenido por parte de los países donantes, las organizaciones internacionales y el sector privado para brindar una respuesta efectiva a la crisis.

La situación en Mozambique pone de manifiesto la vulnerabilidad de los países africanos ante el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos. El aumento de la frecuencia e intensidad de las inundaciones y los ciclones tropicales es una consecuencia directa del calentamiento global y exige una acción urgente para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer la resiliencia de las comunidades vulnerables.

Además de la asistencia humanitaria inmediata, es fundamental invertir en medidas de prevención y mitigación de riesgos, como la construcción de infraestructuras resistentes a las inundaciones, la implementación de sistemas de alerta temprana y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles. La educación y la sensibilización de la población sobre los riesgos de desastres naturales también son cruciales para reducir la vulnerabilidad y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.

El futuro de Mozambique depende de la capacidad del país para adaptarse al cambio climático y construir un futuro más resiliente. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de apoyar a Mozambique en este proceso, brindando asistencia financiera, técnica y política para fortalecer su capacidad de respuesta ante desastres naturales y promover un desarrollo sostenible. La tragedia que vive Mozambique es un recordatorio sombrío de la urgencia de abordar el cambio climático y proteger a las poblaciones más vulnerables del planeta. La solidaridad global es esencial para superar esta crisis y construir un futuro más seguro y próspero para Mozambique.

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