La popular “Señito”, Gisela Valcárcel, regresó con fuerza a la escena pública a través del podcast “Café con la Chevez” de Trome, ofreciendo una entrevista reveladora y sin tapujos sobre su vida personal y profesional. La conductora de televisión abordó temas sensibles como el envejecimiento, las críticas en redes sociales, sus relaciones pasadas, su presente sentimental y sus proyectos futuros, incluyendo su regreso a Panamericana Televisión junto a Maju Mantilla y Ethel Pozo. La entrevista, marcada por una honestidad inusual en la figura pública, ha generado gran impacto en el mundo del espectáculo peruano.
Valcárcel admitió que el tiempo fuera de la pantalla ha sido beneficioso para su perspectiva y su disposición a expresar sus opiniones con mayor libertad. “No sé si es porque estoy en Iquitos, no sé si es porque hoy el lenguaje en digital es espectacularmente honesto, y a veces hasta violento. La gente expresa lo que desea, hasta su mal genio, en mi caso me ha hecho mucho bien este tiempo que no estoy en pantalla. Y sí estoy con ganas, estoy como me ven, estoy con ganas de decir lo que pienso, pero así casi siempre ha sido, cuando algo no me gusta también se me nota…”, declaró la rubia conductora. Esta nueva actitud, según sus propias palabras, se manifiesta incluso en su lenguaje corporal, evidenciado por sus característicos fruncimientos de ceño.
El tema del envejecimiento fue otro punto clave de la conversación. Lejos de mostrarse preocupada por las arrugas, Valcárcel reconoció el proceso natural del cuerpo y su disposición a cuidarse dentro de lo posible. “¿Si tengo miedo? Mira envejecer no es algo que sea uy qué linda me veo de vieja, no. De hecho la cara va cambiando, se te caen algunas zonas. No sé, volteo al espejo y digo espérense y empiezo a hacer ejercicio, porque vamos perdiendo colágeno. Entonces no es algo que uno diga uy qué lindo, pero tampoco es algo que me quita el sueño. Mientras me pueda ir ayudando con algunas cosas lo haré y cuando no, pues ya está…”, afirmó. Admitió someterse a tratamientos de bótox una o dos veces al año, principalmente para el ceño, pero enfatizó su aceptación del proceso natural.
Al abordar su vida sentimental, Valcárcel se mostró abierta a la posibilidad de encontrar el amor nuevamente, aunque reconoció disfrutar de su independencia. “No, yo no quiero estar sola. Por nada, solo que disfruto mucho. Yo le decía el otro día a un grupo de personas con quienes nos reunimos a las 7 de la mañana, en estos 5 años que nos reunimos, ustedes me vieron en algún momento que yo amanecí mal, que dije ay no qué pena, no. Yo no me siento mal sola, me siento muy bien y creo que por eso siento que hoy soy mucho mejor compañía para cualquiera. Hoy yo no necesito a nadie para ser más feliz o para irme de viaje, no necesito a nadie para eso, no necesito a nadie para dormir, no necesito a nadie a quien cocinarle, pero si pudiera dormir con alguien, cocinarle a alguien, irme de viaje con alguien sería fabuloso. Ya no necesito, ya lo haría porque puedo dar mucho más que antes y seguramente recibir.” Imaginó una relación basada en la convivencia flexible, sugiriendo la posibilidad de compartir espacios sin necesariamente fusionar sus vidas por completo.
La entrevista también tocó temas relacionados con sus relaciones pasadas, incluyendo su matrimonio con Roberto Martínez. Valcárcel desestimó la idea de que Martínez fuera su “gran amor”, señalando que ha tenido otras relaciones significativas a lo largo de su vida. “No, para nada. No me molesta, pero sí creo que está en el recuerdo de la gente. Fue una boda hermosa y sé que además cuando él vuelve al show 13 años después de nuestro divorcio, la gente se ilusionó con que nosotros volvamos. No me molesta para nada que recuerden que me casé con Roberto, para nada…” También se refirió a las especulaciones sobre su relación con Vanessa Terkes, minimizando cualquier posible conflicto.
En cuanto a las críticas que recibe en redes sociales, Valcárcel admitió que le afectan, pero ha aprendido a no dejarse consumir por ellas. “A mí esas cosas me tienen… O sea, a ver, supongo que en su momento a todos nos afectan las cosas que dicen de nosotros. Es mentira cuando alguien dice no, ya no le duele nada. Sí, a la gente le duele que otras personas hablen, a mí me duele, ¿no? Pero mi mente no está ahí, no estoy enfocada en lo que digan de mí.” Destacó la importancia de enfocarse en su vida personal y familiar, describiendo su rutina diaria y su conexión con su madre.
La conductora también se refirió a las críticas que recibe su hija, Ethel Pozo, y a su amiga Paty Lorena, minimizando su impacto y enfatizando su propia perspectiva. “Quizás no fueron amigas, no sé. Pienso que cualquiera que hable de ti, si habla mal, si no expresa lo correcto, más allá del nombre que has dado, más allá de cualquiera, no debe ser muy buena amiga tuya.”
Finalmente, Valcárcel habló sobre su regreso a Panamericana Televisión con un nuevo programa junto a Maju Mantilla y Ethel Pozo. “Espero que sí. Yo no sé cómo haces tú, no sé cómo hacen los demás, eso de hablar con una camarita, solos, se me hace re difícil. Es una vaina, veo lo que hacemos y la gente hablando solita, digo cómo hacen. Yo necesito mirarte y hablar…”, expresó, revelando su preferencia por la interacción en vivo. Descartó cualquier intención de “recuperar el reinado” de la televisión, enfatizando su deseo de ofrecer un programa entretenido y cercano al público. “Nunca me he puesto una corona, nunca he puesto eso sobre mi espalda. Que la corona se la lleve cualquiera. Esas cosas pesan mucho sobre uno. Hago un programa con ganas que la gente se divierta. Hago un programa imaginando a una amiga cuyo nombre es Claudia, que el sábado siempre su marido le llevaba pizza y una copita de vino, se sentaban y veían el programa.” La entrevista concluyó con una reflexión sobre la importancia de la honestidad, la autenticidad y la conexión con el público, valores que, según Valcárcel, son fundamentales para su éxito y su felicidad.

