Río de Janeiro – La segunda jornada del desfile de escuelas de samba en el Sambódromo Marqués de Sapucaí estuvo marcada por el regreso triunfal de Juliana Paes a la Viradouro después de 18 años, el deslumbrante despliegue de la Beija-Flor y una palpable emoción en honor al maestro de batería Mestre Ciça. La noche prometía espectáculo y no decepcionó, con escuelas que buscaron el bicampeonato y homenajes que resonaron en el corazón de los cariocas.
Juliana Paes, una de las actrices más queridas de Brasil, volvió a pisar la pasarela de la Viradouro con una visible emoción. Su regreso fue recibido con aplausos y vítores, y la actriz no ocultó su alegría por volver a formar parte de esta celebración cultural. “Es una emoción inmensa volver a desfilar en la Sapucaí, especialmente para honrar a Mestre Ciça, un gran hombre y un maestro para todos nosotros”, declaró Paes, visiblemente conmovida. La Viradouro, que fue la tercera escuela en entrar en la Sapucaí este segundo día, rindió un homenaje vibrante a Mestre Ciça, figura emblemática del carnaval carioca.
La Beija-Flor, por su parte, elevó el nivel del espectáculo con un desfile lujoso y lleno de belleza, dedicado al mayor candomblé de calle del mundo. La escuela, conocida por sus elaborados trajes y alegorías, no escatimó en recursos para representar la riqueza y la espiritualidad de esta tradición afrobrasileña. Desde el inicio del desfile, la Beija-Flor recibió gritos de “¡Es campeona!” por parte del público, anticipando una fuerte candidatura al título. El enredo, cuidadosamente elaborado, transportó a los espectadores a un universo de colores, ritmos y devoción.
El maestro Ciça, homenajeado por la Viradouro, expresó su emoción al ingresar al Sambódromo. “Ganhei na loteria” (Ganamos la lotería), exclamó, reflejando la alegría y el orgullo de ser reconocido por su contribución al carnaval. La relación entre Ciça y la Viradouro es profunda y significativa, y el homenaje fue una muestra de gratitud y respeto por su legado. Marcelinho Calil, director ejecutivo de la Viradouro, reconoció la estrecha relación que nutre con el músico, destacando su importancia para la escuela y para el carnaval en general. La batería de la Viradouro, un elemento fundamental del desfile, se presentó de manera innovadora, con los percusionistas sobre un carro alegórico, lo que añadió un toque de originalidad y dinamismo al espectáculo.
En cuanto a los intérpretes, Nino do Milênio y Jéssica Martín debutaron como voces principales de la Viradouro, reemplazando a Neguinho. La transición fue fluida y ambos artistas demostraron su talento y energía, llevando al público a vibrar con el ritmo del samba.
Más allá de los desfiles, el carnaval también fue escenario de momentos personales y curiosidades. La actriz Carla Diaz habló sobre su vida amorosa en el Sambódromo, destacando el impacto que tuvo su participación en el reality show “BBB” (Big Brother Brasil) en su carrera y en su imagen pública. Por otro lado, Lore Improta, embarazada, deslumbró con su barriga en el desfile de la Viradouro, demostrando que la maternidad no es un obstáculo para disfrutar de la fiesta.
La competencia por el título de campeón del carnaval se intensifica a medida que avanzan los desfiles. La Beija-Flor, con su desfile impecable y su fuerte conexión con el público, se perfila como una de las principales contendientes. Sin embargo, la Viradouro, con su homenaje a Mestre Ciça y el regreso de Juliana Paes, también tiene posibilidades de sorprender y llevarse la corona.
El Sambódromo Marqués de Sapucaí se ha convertido en un escenario de emociones, colores y ritmos que cautivan a miles de personas. El carnaval de Río de Janeiro es una celebración única en el mundo, que une a personas de diferentes culturas y orígenes en una fiesta de alegría y fraternidad. La segunda jornada de desfiles dejó en claro que el espectáculo continúa y que la emoción seguirá presente hasta el final. La expectativa es alta para conocer el veredicto del jurado y descubrir quién será la escuela campeona de este año. El carnaval carioca, una vez más, demuestra su capacidad de emocionar, inspirar y celebrar la riqueza cultural de Brasil.


