El Sevilla Fútbol Club se hunde en una crisis de resultados que amenaza con convertir la temporada 2025-26 en un auténtico calvario. El empate 1-1 ante el Alavés, en un partido disputado con intensidad en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, representa el tercer encuentro consecutivo sin victoria para el equipo andaluz, aumentando la presión sobre el técnico Matías Almeyda y generando dudas sobre el futuro de figuras clave como Gabriel Suazo y Alexis Sánchez.
El encuentro, correspondiente a la jornada 24 de La Liga, adquirió una importancia desmedida debido a la delicada situación de ambos equipos en la tabla clasificatoria. Tanto Sevilla como Alavés se encuentran inmersos en la lucha por evitar el descenso, lo que se tradujo en un partido táctico, disputado y con escasos espacios. La tensión se palpaba en cada jugada, en cada disputa, y la expulsión temprana de Juanlu, al minuto 16, complicó aún más las aspiraciones del Sevilla.
La roja a Juanlu obligó a Almeyda a replantear su estrategia, optando por un sistema más defensivo y reactivo. El técnico argentino, consciente de la superioridad numérica del rival, priorizó la solidez defensiva y buscó aprovechar las contras para intentar sorprender al Alavés. Sin embargo, la expulsión también generó nerviosismo en el equipo local, que se vio superado en algunos momentos del encuentro.
A pesar de las dificultades, el Sevilla logró adelantarse en el marcador al filo del descanso. Un remate del centrocampista suizo Djibril Sow, con una trayectoria impredecible, se desvió en un defensor del Alavés, engañando al portero y estableciendo el 1-0. El gol supuso un alivio para el equipo andaluz, que se marchaba al vestuario con la ventaja a su favor.
Sin embargo, la alegría duró poco. A los 60 minutos, el Alavés igualó el marcador gracias a un cabezazo implacable de Toni Martínez. El delantero visitante, aprovechando un fallo en la marcación de Gabriel Suazo, superó a la defensa sevillista y envió el balón al fondo de la red. El gol del Alavés desató la euforia en el banquillo visitante y obligó al Sevilla a redoblar sus esfuerzos para intentar recuperar la ventaja.
A partir de ese momento, el partido se convirtió en un auténtico asedio del Sevilla. El equipo andaluz se volcó sobre la portería del Alavés, buscando desesperadamente el gol que le permitiera sumar tres puntos vitales en su lucha por la permanencia. Sin embargo, la defensa del Alavés se mostró sólida y organizada, frustrando una y otra vez los intentos sevillistas.
La decisión de Matías Almeyda de no recurrir a Alexis Sánchez, dejando al delantero chileno en el banquillo durante todo el encuentro, ha generado un intenso debate entre los aficionados y la prensa deportiva. Algunos analistas consideran que la falta de participación de Sánchez es un síntoma de la pérdida de confianza del técnico en el jugador, mientras que otros argumentan que Almeyda simplemente buscaba mantener el equilibrio táctico del equipo.
El empate no beneficia a ninguno de los dos equipos. Tanto Sevilla como Alavés se mantienen en la zona media de la tabla clasificatoria, con 26 puntos, a cuatro unidades del Rayo Vallecano, que actualmente ocupa la última posición de descenso. La situación es preocupante para ambos clubes, que necesitan sumar puntos urgentemente para evitar meterse en problemas mayores.
El próximo desafío para el Sevilla será un complicado desplazamiento al Coliseum Alfonso Pérez, donde se enfrentará al Getafe el próximo domingo 22 de febrero. El partido, que se disputará a las 10:00 horas (hora de Chile), será una nueva oportunidad para el equipo andaluz de romper su mala racha y recuperar la confianza. Sin embargo, la tarea no será fácil, ya que el Getafe es un rival sólido y peligroso, especialmente en su estadio.
La presión sobre Matías Almeyda es cada vez mayor. Los resultados negativos y la falta de juego vistoso han generado un clima de desconfianza entre los aficionados, que exigen una reacción inmediata. La directiva del Sevilla ha mostrado su apoyo al técnico argentino, pero advierte que la situación es límite y que no se tolerará una prolongada crisis de resultados.
El futuro de Gabriel Suazo y Alexis Sánchez también es incierto. Ambos jugadores, considerados referentes del equipo, no están rindiendo al nivel esperado y han sido objeto de críticas por parte de la afición. Suazo, en particular, ha cometido errores defensivos que han costado puntos al Sevilla, mientras que Sánchez no ha logrado adaptarse completamente al estilo de juego del equipo.
La temporada 2025-26 se presenta como un auténtico desafío para el Sevilla. El equipo necesita recuperar la solidez defensiva, mejorar el juego ofensivo y, sobre todo, recuperar la confianza perdida. La victoria ante el Getafe podría ser un punto de inflexión, pero la tarea no será fácil. El Sevilla se encuentra al borde del abismo y necesita una reacción inmediata para evitar caer en él. La afición sevillista espera un cambio radical en el equipo y confía en que Matías Almeyda sea capaz de revertir la situación. De lo contrario, el futuro del Sevilla podría ser mucho más sombrío de lo que nadie imagina.


