Asunción, Paraguay Alianza Lima se encuentra al borde del abismo tras una dolorosa derrota 1-0 ante 2 de Mayo en la ida de la Fase 1 de la Copa Libertadores 2026. Sin embargo, la controversia no radica únicamente en el resultado, sino en la sorprendente y desconcertante postura del director técnico argentino, Pablo Guede, quien se negó a realizar cualquier tipo de autocrítica y, en cambio, elogió el desempeño de su equipo a pesar de la evidente falta de efectividad en ambos extremos del campo.
El partido, disputado en el estadio Defensores del Chaco, dejó en evidencia las serias deficiencias defensivas de Alianza Lima, que concedió un gol que podría resultar fatal en la eliminatoria. En el plano ofensivo, la falta de precisión y la incapacidad de convertir las oportunidades generadas fueron igualmente preocupantes. Sin embargo, Guede optó por un enfoque diametralmente opuesto a lo esperado, minimizando los problemas y ensalzando las virtudes de su equipo.
Creo que hicimos una gran primera parte y merecimos el gol , declaró Guede en la conferencia de prensa posterior al partido, desafiando la percepción generalizada de un rendimiento por debajo de las expectativas. Su negativa a abordar la falta de definición de sus delanteros y, lo que resulta aún más llamativo, la decisión de mantener en la banca a jugadores clave como Eryc Castillo, Jairo Vélez y Paolo Guerrero, ha generado una ola de críticas y cuestionamientos entre los aficionados y analistas deportivos.
La decisión de Guede de no alinear a Castillo, Vélez y Guerrero, tres de los jugadores más experimentados y talentosos del plantel, fue particularmente controvertida. Castillo, conocido por su velocidad y habilidad para desbordar, podría haber aportado frescura y dinamismo al ataque. Vélez, un mediocampista creativo y con visión de juego, podría haber mejorado la circulación del balón y la generación de oportunidades. Y Guerrero, un delantero con una trayectoria impresionante y un olfato goleador probado, podría haber sido la solución para concretar las ocasiones que Alianza Lima desperdició.
En lugar de explicar las razones detrás de estas decisiones, Guede se limitó a expresar su optimismo de cara a la revancha en Lima, insistiendo en que la serie sigue completamente abierta. Faltan los últimos 90 minutos, creo que lo hicimos muy bien , sostuvo, minimizando el impacto del resultado negativo y apelando al discurso de la confianza y el proceso.
Esto recién empieza, los muchachos están confiados, iremos paso a paso , remarcó el entrenador argentino, intentando transmitir una imagen de serenidad y determinación a pesar de la evidente presión. Sin embargo, sus palabras no lograron calmar la inquietud de los hinchas de Alianza Lima, quienes esperaban una mayor autocrítica y un análisis más honesto del rendimiento del equipo.
Las declaraciones de Guede han generado una profunda incomodidad entre los seguidores del club, quienes se sienten frustrados por la falta de reacción del entrenador ante un resultado adverso y por su aparente negativa a reconocer los errores. Muchos cuestionan su capacidad para liderar al equipo y temen que su obstinación pueda conducir a la eliminación de Alianza Lima de la Copa Libertadores en la primera fase.
La situación se agrava aún más considerando que Alianza Lima está obligado a ganar por al menos un gol de diferencia en la revancha en Lima para avanzar a la Fase 2. Un empate o una derrota significarían la eliminación del equipo peruano del torneo continental. La presión sobre Guede y sus jugadores será enorme, y la afición espera una respuesta contundente que demuestre que el equipo está dispuesto a luchar por la clasificación.
El análisis de los expertos deportivos coincide en que Alianza Lima necesita realizar cambios significativos en su planteamiento táctico y en la alineación titular para tener opciones de revertir la serie. La inclusión de Castillo, Vélez y Guerrero en el once inicial parece fundamental para fortalecer el ataque y generar más oportunidades de gol. Además, es crucial mejorar la solidez defensiva y evitar errores que puedan costar caro.
La revancha en Lima se presenta como un desafío crucial para Pablo Guede. Su capacidad para leer el partido, corregir los errores y motivar a sus jugadores será determinante para el futuro de Alianza Lima en la Copa Libertadores. Si el equipo no logra dar un golpe en la mesa y superar a 2 de Mayo, la presión sobre el entrenador argentino será insoportable y su continuidad en el cargo podría verse seriamente comprometida.
La afición de Alianza Lima, conocida por su pasión y exigencia, espera una actuación digna de su historia y de su camiseta. La Copa Libertadores es un torneo prestigioso y el equipo está obligado a luchar hasta el final para alcanzar sus objetivos. La revancha en Lima será una prueba de fuego para Alianza Lima y para Pablo Guede, y el resultado marcará el rumbo del equipo en el torneo continental.












