La Liga Deportiva Alajuelense se prepara para un cambio radical que trascenderá las fronteras de Costa Rica, con la revelación de los detalles de su nueva casa, un proyecto ambicioso diseñado por la firma global de arquitectura Gensler. Más que un simple estadio, se trata de la creación de un distrito de entretenimiento integral, un modelo de desarrollo urbano que promete elevar los estándares de la región y redefinir la experiencia del aficionado centroamericano.
Según fuentes internas y declaraciones de Omar Quesada, líder regional de la práctica de Sports de Gensler Costa Rica, la visión central del proyecto es transformar al espectador pasivo en un protagonista activo dentro de un ecosistema vivo y vibrante. Este concepto innovador se materializará en un complejo de 16 hectáreas estratégicamente ubicado en La Garita de Alajuela, que no solo albergará un estadio de última generación, sino también plazas públicas, edificios de soporte y una amplia gama de servicios diseñados para enriquecer la experiencia de los visitantes.
La ubicación estratégica del complejo es un factor clave en su potencial de éxito. Su proximidad al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y a las principales rutas terrestres del país, la Ruta 1 y la Ruta 27, lo convierte en un destino accesible tanto para los aficionados locales como para los turistas que visitan Costa Rica. Esta accesibilidad abre la puerta a la posibilidad de construir un hotel en el futuro, consolidando aún más el complejo como un centro de atracción regional.
El proyecto se desarrollará por fases, comenzando con la construcción del estadio como motor principal. Se estima que la construcción del estadio podría completarse en un plazo de cuatro a cinco años, aunque ya existe un anteproyecto detallado que permite visualizar la magnitud y el impacto de la obra. Sin embargo, el plan maestro a largo plazo es mucho más ambicioso, contemplando la construcción de torres de uso mixto que combinarán comercio en los primeros niveles con hotelería y soluciones de movilidad innovadoras diseñadas para mitigar el impacto vial en la zona.
Gensler ha asegurado que el diseño del complejo se basa en las mejores prácticas globales, con el apoyo de consultores internacionales especializados. El objetivo es crear un distrito funcional y sostenible, que no solo sea accesible en vehículos particulares, sino también a través de sistemas de transporte público y privado eficientes. La sostenibilidad y la accesibilidad son pilares fundamentales del proyecto, reflejando un compromiso con el desarrollo urbano responsable.
Pero el proyecto no solo se centra en la funcionalidad y la modernidad. El componente histórico y emocional también jugará un papel crucial en la identidad del complejo. Para rendir homenaje a la rica historia y tradición del club, se construirá el Boulevard de la Victoria, una vía que evocará la famosa marcha del ladrillo, un símbolo icónico de la afición alajuelense. Este boulevard servirá como un recordatorio constante de la pasión y el compromiso que han caracterizado al club a lo largo de su historia.
Asimismo, la Plaza 1919 se conceptualiza como el epicentro de los fan fests, un espacio vibrante donde los aficionados podrán reunirse para celebrar los éxitos del equipo y compartir su pasión por el fútbol. Esta plaza también servirá como el punto de acceso principal para La Doce, la reconocida barra de la Liga Deportiva Alajuelense, creando un ambiente festivo y emocionante antes, durante y después de los partidos.
El proyecto representa una inversión significativa en el futuro del club y en el desarrollo de la región. Alajuelense y Gensler no solo pretenden construir un estadio, sino que aspiran a crear un complejo que se convierta en un referente en la arquitectura deportiva de Centroamérica, fusionando la pasión del fútbol con el desarrollo inmobiliario y el entretenimiento.
La construcción de este complejo de primer mundo no solo beneficiará a los aficionados de Alajuelense, sino que también tendrá un impacto positivo en la economía local, generando empleos y atrayendo inversiones. Además, el proyecto contribuirá a mejorar la calidad de vida de los residentes de la zona, ofreciendo nuevas opciones de entretenimiento, comercio y servicios.
El proyecto ha generado gran expectativa entre los aficionados y la comunidad en general. Muchos ven en este complejo una oportunidad para revitalizar la región y convertirla en un destino turístico atractivo. La Liga Deportiva Alajuelense ha demostrado su compromiso con el desarrollo del club y de la comunidad, y este proyecto es una prueba tangible de ello.
En resumen, el nuevo complejo de Alajuelense es mucho más que un estadio. Es un proyecto visionario que busca transformar la experiencia del aficionado, impulsar el desarrollo económico de la región y consolidar a Alajuelense como un líder en el fútbol centroamericano. La combinación de innovación, sostenibilidad, historia y pasión promete convertir este complejo en un referente a nivel regional y un motivo de orgullo para Costa Rica. La espera ha comenzado, y la afición rojinegra se prepara para vivir una nueva era en la historia de su amado club.












