El Remo, de regreso a la Serie A del Campeonato Brasileño, dejó escapar su primera victoria en casa al empatar 2-2 con el Mirassol en un partido disputado en el estadio Mangueir o ante más de 20.000 espectadores. El Le o Azul, que había logrado una ventaja cómoda en la primera mitad, vio cómo el equipo paulista remontaba en la segunda etapa, generando preocupación en la afición y en el cuerpo técnico. Este empate, además de significar la pérdida de dos puntos importantes, pone de manifiesto una tendencia preocupante: la dificultad del Remo para mantener el nivel de juego y la solidez defensiva durante los 90 minutos.
El partido marcó el debut del Remo en casa en el Brasileir o 2026, tras haber conseguido revertir la pérdida de localía sufrida en la Serie B del año anterior. Sin embargo, la alegría del regreso a casa se vio empañada por el resultado final. El encuentro también tuvo un significado especial al reunir a dos equipos en pleno proceso de reconstrucción. El Remo, con 16 refuerzos, y el Mirassol, con 14 incorporaciones, buscaban encontrar el ritmo y la cohesión necesarios para competir en la élite del fútbol brasileño.
Impulsado por una ferviente afición y a pesar de las condiciones no ideales del césped, el Remo comenzó el partido con una actitud ofensiva y decidida. Apenas a los seis minutos, Leonel Picco estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo potente tras un tiro de esquina, obligando al portero Walter a realizar una intervención salvadora. Sin embargo, la insistencia del equipo paraense dio sus frutos al minuto siguiente. Alef Manga, con un disparo cruzado, encontró a Jo o Pedro en una posición privilegiada para empujar el balón al fondo de la red, desatando la euforia en el Mangueir o.
El Mirassol intentó reaccionar, pero se encontró con un Remo bien plantado en defensa y con una propuesta ofensiva clara. Yuri probó suerte desde fuera del área a los 16 minutos, pero su disparo fue controlado con seguridad por Marcelo Rangel. A pesar de tener más posesión del balón durante la primera mitad, el equipo paulista carecía de ideas y profundidad para superar la defensa azulina. El Remo, por su parte, se mostró más efectivo y directo en sus ataques.
La superioridad del Remo se consolidó a los 38 minutos con un gol espectacular de Alef Manga. Tras una falta lateral para el área, la defensa del Mirassol falló en el despeje, dejando el balón a merced del delantero, quien conectó un disparo de primera intención que se coló por el ángulo, dejando sin opciones a Walter. El gol desató la locura en las gradas y parecía sentenciar el partido a favor del Remo.
Sin embargo, el Mirassol no se rindió y, en desventaja, comenzó a presionar con más intensidad. Negueba generó peligro con un tiro libre a los 43 minutos, que obligó a Marcelo Rangel a realizar una atajada de reflejos. En los minutos de descuento, el equipo paulista volvió a acercarse al gol con un disparo cruzado que pasó cerca del poste azulino.
El Remo regresó al segundo tiempo con la intención de administrar la ventaja, pero cometió el error de replegarse demasiado y dejar espacios en su defensa. A los seis minutos, Jo o Pedro estuvo a punto de marcar el tercer gol en una jugada por la línea de fondo, pero su disparo pasó rozando el poste. La presión del Mirassol se intensificaba con el paso de los minutos.
La mejor oportunidad del Mirassol en la segunda etapa llegó a los 15 minutos. Alesson envió un centro preciso para Negueba, quien peinó el balón para Galdino, cuyo remate fue detenido por una gran intervención de Marcelo Rangel. El portero del Remo se erigió como una muralla y mantuvo a su equipo en ventaja.
El gol que reavivó las esperanzas del Mirassol llegó a los 35 minutos. Igor Formiga recibió un balón largo por la izquierda, controló con facilidad y definió con un disparo ajustado al poste, reduciendo la desventaja. El gol encendió la ilusión del equipo paulista y desató la incertidumbre en el Mangueir o.
El empate llegó poco después, a los 43 minutos. Nathan Foga a aprovechó la desorganización defensiva del Remo y marcó el segundo gol del Mirassol, silenciando a gran parte de la afición local y confirmando la remontada visitante. El gol fue un golpe duro para el Remo, que vio cómo se le escapaba la victoria en los últimos minutos del partido.
En los minutos finales, el Mirassol tuvo incluso la oportunidad de dar la vuelta al marcador. Galeano recibió el balón por la derecha, invadió el área y disparó cruzado, pero Marcelo Rangel volvió a salvar a su equipo con una atajada providencial.
Con este empate, el Remo suma apenas un punto en las dos primeras jornadas del Brasileir o y vuelve a encender las alarmas por la falta de regularidad y la pérdida de rendimiento en la segunda mitad de los partidos. El Mirassol, por su parte, demuestra su capacidad de reacción fuera de casa y confirma su buen inicio de campaña en la élite del fútbol brasileño. El empate deja en evidencia la necesidad del Remo de ajustar su estrategia y fortalecer su defensa para evitar que se repitan situaciones como la de este partido. La afición espera una reacción inmediata del equipo en los próximos encuentros.












