El Real Madrid no pudo vencer al Barcelona en la Supercopa de España, a pesar de los cambios tácticos de Xabi Alonso y la resistencia defensiva. Raphinha fue la figura al marcar un doblete que le dio la victoria al equipo catalán. Vinícius Junior anotó para el Real Madrid, pero Pedri y un gol fortuito de Gonzalo García sellaron la victoria del Barcelona. El físico fue clave en los últimos minutos y el equipo azulgrana logró imponerse, incluso antes de la entrada de Mbappé.
Un clásico tiene vida propia. Y a esa se agarró, sin éxito, el Real Madrid, con Xabi Alonso cambiando la idea y el Barcelona llegando como gran favorito, defensa de cinco y un plan de resistencia que echó por tierra Raphinha. Un doblete del brasileño le dio la 16 Supercopa de España al cuadro catalán (3-2).
Consciente del momento que atravesaba su equipo, volvió el Xabi intervencionista. Ese que se vio en el Mundial de Clubes y que se fue diluyendo durante la presente temporada. Un plan defensivo que recordó al de la época de José Mourinho en los primeros clásicos.
Tras fallar ante Courtois en el minuto 35, con la pierna derecha, en el 36 no perdonó Raphinha. Con la zurda, su pierna más hábil, cruzó el balón ante el guardameta belga y puso por delante al Barcelona. Pidió Xabi calma y cabeza a sus jugadores, pero lo que le metió en el partido fue todo lo contrario.
Un descuento de locura. Tres minutos que se convirtieron en siete y medio y que dieron de sí tres goles. El primero, de un Vinícius Junior que rompió su racha de 16 partidos sin anotar.
Eso sí, la magia de Pedri, el jugador del Bar a más aclamado en Arabia Saudí, volvió a adelantar al Barcelona. El interior del pie derecho del canario es oro, y Lewandowski aprovechó el balón para, en el 45+3, volver a pegar a la mandíbula de un Real Madrid que encajaba golpes, pero que se resistía a caer a la lona.
Lo demostró un Gonzalo García que ejecutó el plan de Xabi a la perfección. Por momentos, centrocampista para tapar huecos, pero en el primer balón que le cayó dentro del área demostró que es el '9' del Real Madrid. En un córner, en el minuto 45+6, Huijsen remató al travesaño, Gonzalo peleó con Pedri por el rechace y, desde el suelo, disparó con la pierna derecha, el balón volvió a dar en el palo y se coló en la portería de Joan García.
El físico fue un factor clave en los últimos 20 minutos y los azulgrana asestaron otro golpe cuando el factor Kylian Mbappé iba a aparecer en escena.
Se preparaba el galo para entrar desde el banquillo cuando Raphinha marcó su segundo tanto y volvió a adelantar al Barcelona en un gol con fortuna, pero que llegó tras minutos del Bar a viviendo en campo rival.
Este sí fue el golpe que tumbó a un Real Madrid sin fuelle, pero que tuvo una inesperada vida extra en un tiempo de descuento que manejó el Bar a hasta que el Real Madrid fue sin red.










