La finalización del puente vehicular sur de la Primera de Mayo con 68 en Bogotá representa un avance clave para la movilidad en la ciudad. La obra, que forma parte del plan de construcción de la Línea 1 del Metro, consolidó un corredor estratégico que integrará el sistema de transporte masivo, el tráfico mixto, los ciclistas y los peatones.
Durante el fin de semana, se fundió la última dovela del puente, completando la estructura principal y permitiendo que los trabajos avancen hacia la integración total con los tramos de viaducto y la estación número 7 del Metro. Esta intervención, ubicada en el suroccidente de la capital, busca mejorar los flujos vehiculares y facilitar la circulación en una de las zonas más transitadas de Bogotá.
Más allá de beneficiar a los conductores, el puente también contempla accesos seguros para ciclistas y peatones, ofreciendo una conexión eficiente con el sistema de transporte masivo. Según las autoridades, estas mejoras buscan reducir los tiempos de desplazamiento y brindar alternativas más integradas para los ciudadanos.
La integración de esta estructura con TransMilenio y el tráfico mixto refuerza la estrategia de ofrecer corredores multimodales en Bogotá, mientras que los tramos peatonales y para bicicletas promueven la movilidad sostenible y la seguridad vial.
"Con la finalización de esta fase, los trabajos avanzan hacia la adecuación de los últimos tramos, consolidando un hito que permitirá mejorar la experiencia de transporte en el suroccidente de la capital", explicaron las autoridades.
La construcción del puente vehicular sur de la Primera de Mayo con 68 se enmarca dentro del ambicioso plan de transformación de la movilidad en Bogotá, que incluye la construcción de la Línea 1 del Metro. Esta obra representa un paso importante para integrar los diferentes modos de transporte y ofrecer a los ciudadanos opciones más eficientes y sostenibles para desplazarse por la ciudad.











