La crisis del abastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP) en Bolivia se agrava debido a los bloqueos de caminos y el acopio ilegal del producto, según advirtió el director regional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en La Paz, Joseph Kittelson.
Kittelson explicó que la sobredemanda de GLP se ha incrementado hasta en 60.000 garrafas al día en el país, debido a cinco factores principales: los bloqueos de vías en las ciudades, el rechazo social al Decreto 5503 que eliminó los subsidios a los combustibles, el aumento del contrabando, la migración del contrabando hacia el GLP y la protección del precio del GLP por parte del Gobierno.
Para hacer frente a esta situación, la ANH y YPFB han aumentado en un 40% el volumen de despacho de GLP en La Paz, llegando a una capacidad total del 140%. Además, se realizan operativos y escoltas a camiones en coordinación con la Policía, con arrestos y personas aprehendidas por acopio ilegal.
Sin embargo, Kittelson advirtió que las incautaciones aún son bajas, por lo que los controles se intensificarán, incluso en zonas de frontera. Asimismo, pidió a los sectores que mantienen bloqueos que permitan el paso de camiones de GLP, ya que la situación está afectando a amas de casa, restaurantes y hasta orfanatos que se han quedado sin garrafas.
Las dificultades logísticas también alcanzan a cisternas de etanol y a la producción de biocombustibles, con vehículos varados en distintos puntos del norte paceño y El Alto, donde las rutas alternativas están igualmente bloqueadas.











