Honduras enfrenta una crisis vial alarmante. Según datos de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), en los primeros 11 días de enero se han contabilizado 49 personas fallecidas en accidentes de tránsito en el país. Esta cifra se suma a las 1.894 muertes que se registraron durante todo el 2022, lo que evidencia un grave problema de seguridad vial que requiere una atención urgente.
Los accidentes de tránsito se han convertido en una de las principales causas de muerte en Honduras. Factores como el exceso de velocidad, la imprudencia de los conductores, la falta de mantenimiento de las carreteras y la escasez de controles y sanciones han contribuido a esta crisis que cobra vidas a un ritmo alarmante.
Autoridades de tránsito y expertos en seguridad vial han expresado su preocupación por estas cifras y han hecho un llamado a las autoridades para que implementen medidas efectivas que logren reducir la siniestralidad en las carreteras hondureñas. Algunas de las propuestas incluyen campañas de concientización, mayor vigilancia policial, mejoras en la infraestructura vial y programas de educación vial para conductores y peatones.
"Estas cifras son inaceptables y nos deben mover a la acción. Debemos priorizar la seguridad de los usuarios de las carreteras y tomar medidas urgentes para evitar más pérdidas de vidas", declaró un portavoz de la DNVT.
Lamentablemente, la crisis vial en Honduras parece lejos de resolverse. Mientras las autoridades no tomen medidas contundentes, las familias hondureñas seguirán sufriendo las consecuencias de esta tragedia que se cobra decenas de vidas cada año.












