El Gobierno de Estados Unidos mantiene la recomendación de no viajar a Venezuela para sus ciudadanos y les advierte de que afrontan "riesgos graves" como detención ilegal, tortura en custodia, terrorismo, secuestro, aplicación arbitraria de leyes locales, crimen, disturbios civiles y malas infraestructuras sanitarias.
La Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado actualizó su recomendación para Venezuela, que sigue teniendo el nivel más alto de riesgo para los estadounidenses, para dar a conocer los reportes sobre la presencia de milicias armadas conocidas como "colectivos" que están cortando carreteras y registrando vehículos en busca de pruebas de ciudadanía estadounidense o apoyo a Estados Unidos.
Antes de salir, los ciudadanos estadounidenses deberían tomar precauciones y conocer su entorno, advierte el Gobierno estadounidense, que recuerda que la "situación de seguridad en Venezuela sigue siendo fluida" tras la reciente captura del presidente Nicolás Maduro y el establecimiento de un Ejecutivo encargado liderado por su vicepresidenta, Delcy Rodríguez.
Las autoridades estadounidenses instan a los estadounidenses que sigan en Venezuela a tomar medidas de precaución "en los viajes por carretera" y a revisar la información actualizada de las aerolíneas que vuelven a operar en el país, y recuerda que sigue habiendo cortes de electricidad y servicio intermitente.
El Departamento de Estado de EE.UU. retiró en marzo de 2019 a todo su personal diplomático de la embajada estadounidense en Caracas y tanto sus operaciones como sus servicios consulares, incluidos de emergencia, siguen suspendidos, aunque su sitio web permanece activo.












