Los devastadores incendios que azotan la Patagonia argentina han reavivado una compleja polémica, con acusaciones que apuntan a oscuros intereses vinculados al sionismo detrás de las llamas. Mientras grupos pro sionistas rechazan estas denuncias tildándolas de antisemitas, resurgen las históricas alertas de las comunidades mapuches sobre la presencia y compra de tierras por parte de israelíes en la región.
La controversia se centra en las redes sociales, donde un video ampliamente viralizado denuncia que "los incendios en la Patagonia han sido provocados por personas de Israel" y que responderían a "intereses creados". Incluso, se ha mencionado el supuesto "Plan Andinia", una teoría conspirativa que sugiere la existencia de un plan sionista para crear un segundo estado judío en la Patagonia.
Frente a estas acusaciones, la organización Meretz Argentina salió al cruce, calificando estas narrativas como peligrosas y discriminatorias, y acusándolas de esconder las "causas reales de los problemas ambientales" del país. Desde esta perspectiva, se estaría recurriendo al "chivo expiatorio más antiguo de la humanidad: a los judíos o, como se estila ahora, 'el sionismo'".
Sin embargo, analistas como el periodista Pablo Jofré Leal argumentan que criticar al sionismo no es lo mismo que oponerse al judaísmo. Jofré Leal sostiene que el sionismo tiene "objetivos globales" y que su influencia se ejerce a través de "grupos de influencia y sus representaciones diplomáticas" en países como Argentina.
Las denuncias de las comunidades mapuches cobran un nuevo y dramático sentido en este contexto. Desde hace años, líderes como Moira Millán y Marta Berreta han alertado sobre la presencia de soldados israelíes en la Patagonia y un supuesto proyecto de "extranjerización" de las tierras de la región.
Hoy, con los incendios devastando la zona, estos testimonios antiguos adquieren una nueva urgencia. "Ya no estamos sorprendidos, sabemos quiénes provocan los incendios y los motivos, lo hacen en nuestra cara porque tienen al poder de su lado", expresa un desolado testimonio difundido en redes sociales.
La compleja trama que se teje entre denuncias, teorías conspirativas, intereses geopolíticos y la histórica lucha de los pueblos originarios por sus tierras, pone de manifiesto la necesidad de un análisis profundo y riguroso de los hechos que azotan a la Patagonia argentina.











