La estrella global de la música urbana, Bad Bunny, se enfrenta a un complejo escenario judicial en 2026. Una mujer de Puerto Rico, Tainaly Y. Serrano Rivera, presentó una demanda formal reclamando una indemnización de 16 millones de dólares por el uso no autorizado de su voz en dos de las composiciones más emblemáticas del 'Conejo Malo'.
La controversia gira en torno a una frase que se ha vuelto icónica para los seguidores del género: "Mira, puñeta, no me quiten el perreo". Según el documento legal, Serrano Rivera grabó este audio en 2018 a petición de un socio productor del artista, cuando ambos eran compañeros universitarios.
Lo que comenzó como un favor casual terminó convirtiéndose en un elemento central de la identidad sonora del álbum X 100pre. La demandante sostiene que el fragmento de audio fue incorporado sin su consentimiento ni compensación económica en los temas "Solo de mí" y "Eoo", este último perteneciente al disco Debí Tirar Más Fotos.
La defensa de Rivera argumenta que, al momento de realizar la grabación, nunca se le informó que su voz sería explotada comercialmente ni que su identidad sonora formaría parte de una maquinaria de ventas global. La demanda se fundamenta en la presunta violación a la Ley del Derecho a la Propiedad de Imagen de Puerto Rico, ya que la voz es considerada un atributo personalísimo cuyo uso con fines de lucro requiere una autorización expresa.
Además de la compensación de 16 millones de dólares por daños y perjuicios, la ciudadana puertorriqueña solicita que el audio sea retirado de inmediato de todas las plataformas digitales, formatos físicos y presentaciones en vivo del artista. Este caso pone en evidencia los desafíos legales que enfrentan los artistas de música urbana en torno a la propiedad intelectual y los derechos de imagen.











