El inicio del año 2026 en Perú ha estado marcado por un alarmante aumento de la violencia, con el registro de más de 50 asesinatos en los primeros 10 días, según datos oficiales del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef).
Según el analista de datos Juan Carbajal, este sería el peor inicio de año en materia de seguridad desde 2017, cuando el Ministerio de Salud (Minsa) comenzó a registrar los homicidios. Solo en los primeros 10 días de enero, el Minsa reportó 55 personas asesinadas, siguiendo la tendencia del 2025, cuando se registraba un promedio de cinco homicidios diarios.
La región de Lima lidera el triste ranking, con 25 víctimas hasta el 10 de enero. Le siguen el Callao (7), Lambayeque (4), Ica (4), Piura (3), Áncash (3) y La Libertad (2). Por el contrario, varias regiones como San Martín, Puno, Pasco, Moquegua, Madre de Dios, Huánuco, Huancavelica, Cusco, Arequipa y Apurímac no han reportado víctimas hasta el momento.
Incluso más preocupante es la percepción de inseguridad de la población. Según el 'Barómetro de Seguridad' y datos de Ipsos, al menos 8 de cada 10 peruanos a nivel nacional no se sienten seguros al salir de sus casas. En Lima, el 81% de los ciudadanos considera que la inseguridad es un grave problema, mientras que en el interior del país el promedio llega al 73%.
La situación es aún más crítica en la macrorregión norte, compuesta por Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Amazonas y Áncash, donde el 80% de la población se siente desprotegida.
Estos preocupantes datos reflejan la urgente necesidad de que las autoridades tomen medidas efectivas para combatir la violencia y recuperar la seguridad en las calles y hogares de los peruanos.











