Boca Juniors concluyó un año sin logros a nivel internacional, pero con la mirada puesta en la recuperación deportiva para la próxima temporada. En ese marco, la dirigencia tomó una decisión tajante sobre una de sus máximas promesas: el volante central Camilo Rey Domenech.
El joven mediocampista de 19 años, considerado un "diamante en bruto" en Boca, fue declarado intransferible por la institución. Esto, pese a los insistentes sondeos de clubes como Platense y Tigre, que pretendían sumarlo a préstamo.
Desde las entrañas del Boca Predio, la orden fue clara: "Se queda acá, no sale". El juvenil ya tuvo un breve paso por la Primera bajo el mando de Fernando Gago a inicios de 2025, disputando siete de los primeros ocho partidos oficiales. Ahora, se perfila como una pieza de recambio fundamental para el equipo.
La permanencia de Rey Domenech no es casualidad. El club busca que el joven sea tutelado por la jerarquía de Leandro Paredes, quien asumió un rol de "padrino" para el mediocampista.
La historia de Rey Domenech es una de pura resiliencia. El joven oriundo de Pilar superó duros golpes personales, como el fallecimiento de su madre en 2017, y diversas lesiones que frenaron momentáneamente su ascenso en las juveniles de la Selección Argentina y el propio Xeneize.
Con un estilo técnico y una personalidad que los captadores comparan con el juego de Fernando Gago, el volante ya firmó su primer contrato con Boca y busca cumplir su sueño de triunfar en el club.
Tras un 2025 donde una lesión muscular le quitó continuidad tras un arranque prometedor, el 2026 se presenta como la gran oportunidad para este juvenil que ya fue capitán en las selecciones de Diego Placente. Con el respaldo de la directiva y la guía de un campeón del mundo como Paredes, Boca apuesta fuerte por su cantera para blindar el eje del equipo.












