El Levante se resiste a tirar la toalla. Ha tardado 15 jornadas en conseguir su primera victoria, firmada ante el DUX Logroño (2-3) en Las Gaunas, pero nunca es tarde mientras las matemáticas así lo indiquen. El conjunto dirigido por Andrés París suma tres puntos que le dejan a sólo cuatro de la salvación que al término de la primera vuelta del campeonato fija el Alhama.
Ambos equipos se estaban asentando aún en el verde de Las Gaunas cuando llegó el primer gol del Levante. Un centro perfecto de Érika desde el costado diestro fue rematado de primeras por Carrasco al fondo de las mallas. Fue un jarro de agua fría para un DUX que, más allá de alguna internada de Mawete, no terminó de meterse en el partido. Tuvo el empate Scannapieco tras asistencia de la congoleña desde línea de fondo, pero el remate de la francesa fue mordido a las manos de Tarazona.
Antes del descanso, el DUX pudo igualar la contienda con un testarazo de Mawete que Bascu sacó bajo palos; y el Levante ampliar su renta con un zurdazo de Carrasco que golpeó en Masferrer cuando el balón ya se encaminaba a la escuadra de la meta defendida por Miralles.
Hubo 11 minutos de añadido en el primer acto en Las Gaunas que no dejaron indiferente a nadie. Primero el Levante amplió su renta gracias al gol de Ana Franco, que aprovechó un pase de Dolores para coger autopista, quebrar a Masferrer amagando hacia adentro y fusilando a la meta rival con la zurda. Luego con el empate del Dux, primero con el tanto de Cata, que aprovechó un error de Tarazona a la hora de atajar el esférico para mandar el balón a la jaula; y después con el gol de Mawete, que, esta vez sí, cabeceó al fondo de las mallas un centro lateral de Milagros.
El segundo acto trajo consigo un carrusel de cambios y, a medida que se consumía el crono, el partido pasó del control al ida y vuelta. Asenjo tuvo el gol en sus botas tras una pared con Isina, pero su disparo se fue lamiendo el travesaño. Después marcó Rebeca tras el lanzamiento de una falta, pero el FSV demostró que estaba en posición antirreglamentaria y el gol no llegó a subir al luminoso. A falta de cuatro minutos para el final fue Erika quien desequilibró la balanza a favor de las visitantes tras recibir un balón en la frontal y pegar un zapatazo que se coló en la meta de Miralles.












