El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha propuesto retomar la idea de la Gran Colombia a través de un proceso constituyente, con el objetivo de construir una potencia regional en materia de turismo y conectividad.
Según Petro, esta nueva Gran Colombia se establecería como una confederación de naciones autónomas, con políticas comunes en áreas clave como la industrialización, las energías limpias, la movilidad y las comunicaciones. Tendría un parlamento, un tribunal de justicia y un consejo de gobierno, similar a la estructura de la Unión Europea o del sistema federal de Estados Unidos.
"Allí habría un centro de energías limpias, del saber, de infraestructuras de alta tecnología de movilidad y comunicación", señaló el mandatario colombiano en una publicación en su cuenta personal de X (anteriormente conocida como Twitter).
Petro destacó que esta iniciativa busca convertir a la Gran Colombia en "el centro del mundo y de Latinoamérica", aprovechando su potencial en materia de turismo y conectividad. La propuesta también incluye la posibilidad de traer gas natural desde Venezuela a través de la estatal Ecopetrol.
La idea de revivir la Gran Colombia no es nueva. El proyecto de integración regional, impulsado por Simón Bolívar a principios del siglo XIX, abarcaba los territorios de lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. Aunque la unión se disolvió en 1830, el sueño bolivariano de una Latinoamérica unida ha permanecido en el imaginario político de la región.
La propuesta de Petro llega en un momento en que Colombia enfrenta importantes desafíos económicos, como la caída de la ley de financiamiento y la declaración de emergencia económica. En este contexto, el mandatario espera que la reconstrucción de la Gran Colombia pueda convertirse en una plataforma para impulsar el desarrollo y la prosperidad de la región.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta importantes obstáculos, tanto a nivel político como logístico. La coordinación entre países con intereses y realidades diversas no será una tarea sencilla, y requerirá de un arduo trabajo diplomático y de construcción de consensos.
Pese a ello, la propuesta de Petro ha generado expectativa en la región y ha reavivado el debate sobre la integración latinoamericana. Será crucial observar cómo avanza esta iniciativa y si logra concretarse en los próximos años.










