Bolivia atraviesa una grave crisis por los bloqueos de carreteras determinados por la Central Obrera Boliviana (COB) en rechazo al Decreto Supremo 5503. Estos bloqueos, que se mantienen por quinto día consecutivo en seis de los nueve departamentos del país, han generado pérdidas estimadas en 100 millones de dólares diarios y han puesto en riesgo el abastecimiento de productos básicos, medicamentos y oxígeno.
Según el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta el momento se reportan 68 puntos de bloqueo en diferentes carreteras del país, siendo La Paz el departamento más afectado con 24 bloqueos, seguido por Cochabamba con 11 y Oruro con 10.
El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé criticó el uso de la violencia y los bloqueos, afirmando que solo han derivado en "criminalización, daños y víctimas", y que han postergado la atención de la crisis económica. Instó a las partes confrontadas a buscar una solución pacífica a través del diálogo.
Por su parte, la Cámara de Operadores de Turismo Receptivo y otros sectores afectados, como el avícola y el de abastecimiento de oxígeno y medicamentos, exigieron el levantamiento inmediato de los bloqueos y pidieron al Gobierno asumir acciones concretas para defender sus intereses.
Hasta el momento, el diálogo entre el Gobierno y la COB no ha sido restablecido, luego de que la dirigencia obrera decidiera "romper" el proceso de concertación. La COB exige la abrogación total del Decreto Supremo 5503, mientras que el Gobierno propone derogar solo 35 artículos de dicha normativa.
La situación se agrava a medida que los bloqueos se extienden y afectan sectores estratégicos de la economía boliviana, generando un impacto financiero, productivo y social que pone en riesgo el abastecimiento y el bienestar de la población. Expertos advierten que estos "recursos irrecuperables" pueden tener graves consecuencias a largo plazo si no se encuentra una solución negociada.











