El gobierno de Nicaragua excarceló a "decenas" de personas luego de que la embajada de Estados Unidos en Managua abogara por la liberación de presos políticos, según un comunicado oficial divulgado este sábado.
La misión diplomática de Washington en Managua aseguró el viernes en un mensaje en la red social X que mientras Venezuela ha liberado a "un gran número de presos políticos", en Nicaragua "más de 60 personas" seguían "injustamente detenidas".
En respuesta, el gobierno nicarag ense anunció que "al conmemorarse 19 años" de Daniel Ortega al poder "regresaron a sus hogares y familias decenas de personas que estuvieron en el sistema penitenciario nacional". Sin embargo, las autoridades no identificaron a los liberados ni los motivos o circunstancias de su detención.
Esta acción se produce en medio de crecientes tensiones entre Nicaragua y Estados Unidos. Una organización no gubernamental y la prensa en el exilio denunciaron el viernes que al menos 61 personas han sido detenidas en Nicaragua por celebrar o manifestar su apoyo en redes sociales a la captura del derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado incondicional de Ortega y Rosario Murillo.
En un mensaje en X, la Oficina de Asuntos para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos calificó a la "brutal dictadura Murillo-Ortega" y aseguró que "los nicarag enses votaron por un presidente en el 2006, no por una dinastía ilegítima vitalicia". Reiteró que "reescribir la Constitución y aplastar a la disidencia no borrarán las aspiraciones de los nicarag enses de vivir libres de la tiranía".
Ortega, de 80 años, y Murillo, de 74, ostentan un poder absoluto en Nicaragua, cortaron libertades y aniquilaron a la oposición tras las protestas de 2018 que dejaron 300 muertos, considerada por ellos un intento de golpe de Estado patrocinado por Washington. Decenas de miles de nicarag enses fueron forzados al exilio, cientos fueron detenidos y sus propiedades expropiadas, incluso el gobierno despojó a muchos de su nacionalidad nicarag ense.
Un grupo de expertos de la ONU ha exigido que el gobierno de Ortega y Murillo respondan por "graves violaciones" de derechos humanos, incluidos "crímenes de lesa humanidad". Según informes de la oposición, Ortega enfrenta problemas de salud por lo que Murillo ha hecho una purga interna para garantizar la sucesión.
La liberación de los presos políticos se produce en un contexto de creciente presión internacional sobre el gobierno de Ortega y Murillo, quienes han sido acusados de violar sistemáticamente los derechos humanos y consolidar una dictadura en Nicaragua.












