La salida del capitán y referente Ignacio Rivero de Cruz Azul ha generado un profundo malestar en el plantel del equipo. Después de 5 años y medio defendiendo los colores de La Máquina, el uruguayo decidió aceptar la propuesta de Xolos de Tijuana, lo que tomó por sorpresa a la afición cementera.
Según reveló el periodista Adrián Esparza Oteo, la partida de Nacho "pegó" en el vestuario. "Se fue el capitán del equipo, un jugador que estaba hace 5 años y medio en la institución Por supuesto que pega", expresó. A la baja de Rivero, se le suman las de Ángel Sepúlveda y Lorenzo Faravelli, otros elementos influyentes dentro del grupo.
La relación de Nacho Rivero con el entrenador Nicolás Larcamón parece haber sido el detonante de su salida. El propio jugador dejó entrever que su partida "no se dio en los mejores términos", aunque aclaró que la relación con el técnico era "cordial". Esto habría derivado en cuestionamientos de los futbolistas hacia Larcamón, quien finalmente contó con el respaldo de la directiva para tomar la decisión.
Antes de su viaje a Tijuana, Rivero se despidió con un mensaje agridulce: "Es una sensación rara dejar Cruz Azul porque ya son varios años los que defendí el club. Pero bueno, hay que cerrar etapas, pensar en lo que es Xolos y estoy feliz porque estuve allí en 2018, me abrió las puertas de México y siempre me trataron bien. La sensación es extraña por cómo se dio todo (su salida), pero hay que pasar de página; me entregué en cuerpo y alma".
La salida del capitán y referente Nacho Rivero sin duda será un duro golpe para el plantel de Cruz Azul, que deberá sobreponerse rápidamente para encarar un nuevo torneo. Nicolás Larcamón tendrá la tarea de demostrar con resultados que las decisiones tomadas fueron las correctas.










