Las principales ciudades de Irán han sido escenario de intensas manifestaciones en los últimos días, que han sido respondidas con una creciente represión por parte del gobierno. Desde el 28 de diciembre, el país se encuentra prácticamente aislado del mundo exterior debido al corte de Internet impuesto por las autoridades.
Las protestas, que inicialmente surgieron por la fuerte caída del valor de la moneda nacional, rápidamente evolucionaron en una contestación política abierta contra el régimen de la República Islámica. Los manifestantes han llegado a pedir el derrocamiento del gobierno y la vuelta de la monarquía.
El tono de los líderes iraníes se ha endurecido progresivamente, pasando de hablar de "personas descontentas" a calificar a los manifestantes como "agentes terroristas" al servicio de Estados Unidos e Israel. El Ejército acusó a "grupos terroristas hostiles" de intentar "socavar la seguridad pública del país".
Según la ONG Human Rights Activists in Iran (HRANA), al menos 65 personas han muerto durante las protestas y alrededor de 2.300 han sido detenidas. Entre las víctimas, al menos 50 serían civiles, incluidos 7 menores de edad. Varios videos muestran escenas de una violenta represión, con manifestantes heridos de bala en hospitales desbordados.
Ante la escalada de las protestas, el gobierno iraní parece estar preparando una respuesta aún más dura. El líder supremo, Alí Jamenei, se dirigió a sus seguidores asegurando que el país "no retrocederá frente a los destructores", término con el que se refirió a los manifestantes.
Por otra parte, Israel también ha aprovechado el contexto para endurecer su postura. Según informaciones de prensa, el gobierno israelí habría validado una operación militar contra Irán, lo que genera preocupación en Teherán, que aún no ha logrado reconstruir plenamente sus capacidades bélicas tras el conflicto de 2025.
La situación en Irán se mantiene extremadamente tensa, con el gobierno dispuesto a utilizar la fuerza para sofocar las protestas y los manifestantes decididos a continuar con su desafío al régimen.











