El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua ha excarcelado a "decenas" de personas, luego de que la embajada de Estados Unidos en Managua abogara por la liberación de presos políticos. Según un comunicado oficial, esta acción se produce al conmemorarse 19 años de Ortega en el poder.
La misión diplomática de Washington en Managua había asegurado el viernes que mientras Venezuela ha liberado a "un gran número de presos políticos", en Nicaragua "más de 60 personas" seguían "injustamente detenidas, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos".
En respuesta, el régimen de Ortega y Murillo anunció que "decenas de personas que estuvieron en el sistema penitenciario nacional" han regresado a sus hogares y familias. Sin embargo, no se identificó a los liberados ni en qué circunstancias fueron detenidos originalmente.
El Grupo de Reflexión Excarcelados Políticos (GREX) confirmó que al menos 19 presos políticos han sido liberados, entre ellos Alder Fabian López Luna, Chester Cortez, Rafael Acevedo Guevara y otros. La Prensa de Nicaragua también reportó la liberación de personas como Jessica Palacios, Armando Bermúdez y el pastor evangélico Ruddy Palacios.
Este anuncio se produce una semana después de que Estados Unidos derrocara en un operativo militar al presidente venezolano Nicolás Maduro, un aliado incondicional de Ortega y Murillo. Una ONG y la prensa en el exilio denunciaron que al menos 61 personas han sido detenidas en Nicaragua por celebrar o manifestar su apoyo a la captura de Maduro.
La Oficina de Asuntos para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos calificó a Ortega y Murillo como una "brutal dictadura" y aseguró que los nicarag enses votaron por un presidente en 2006, "no por una dinastía ilegítima vitalicia". Ortega, de 80 años, y Murillo, de 74, ostentan un poder absoluto en Nicaragua y han sido acusados de graves violaciones a los derechos humanos.
Según informes de la oposición, Ortega enfrenta problemas de salud, por lo que Murillo ha realizado una purga interna para garantizar la sucesión. La liberación de estos presos políticos podría ser una maniobra del régimen para mejorar su imagen ante la presión internacional.











