El Gobierno de Nicaragua, liderado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, anunció este sábado la liberación de "decenas de personas" que permanecían detenidas, entre ellas presos políticos. Esta excarcelación se produce por el aniversario de los 19 años del Ejecutivo en el poder y en medio de presiones de Estados Unidos.
Según el comunicado del Gobierno nicarag ense, esta acción es "Símbolo de nuestro invariable Compromiso con el Encuentro, la Paz y el Derecho de todos a una convivencia familiar y comunitaria, respetuosa, y tranquila". Sin embargo, la embajada de Estados Unidos en Managua había recordado recientemente que en Nicaragua hay "más de 60 personas" que siguen "injustamente detenidas o desaparecidas", entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos.
Entre los liberados confirmados por familiares y medios locales se encuentran Jessica Palacios, Mauricio Alonso, Mario Rodríguez Serrano, Pedro López, María José Rojas, Óscar Velásquez y el pastor evangélico Rudy Palacios. Según Divergentes, se habrían liberado al menos 30 presos políticos, mientras que otros medios manejan un número menor de excarcelados.
La decisión del Gobierno de Ortega y Murillo llega un día después de que la embajada estadounidense en Managua celebrara la liberación de "un gran número de presos políticos" en Venezuela, instando a Nicaragua a hacer lo mismo con sus más de 60 detenidos por razones políticas.
Antes del mensaje de la embajada, el movimiento opositor nicarag ense Unamos también había recordado la existencia de estos presos políticos en el país, exigiendo su liberación cuanto antes. Por su parte, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU. criticó duramente el "mandato democrático de cinco años" que se ha convertido en una "dinastía ilegítima vitalicia" en Nicaragua.
La liberación de estos presos políticos se produce en un contexto de creciente presión internacional sobre el Gobierno de Ortega y Murillo, quienes han sido acusados de aplastar a la disidencia y reescribir la Constitución para perpetuarse en el poder.











