Más de 20 años después de su estreno, la película "La pasión de Cristo" de Mel Gibson vuelve a generar controversia. La cinta, que en su momento fue objeto de múltiples críticas por su violencia gráfica y supuestas connotaciones antisemitas, ha resurgido en el interés del público y los medios.
La película, estrenada en 2004, sigue la tortuosa historia de los últimos días de Jesús de Nazaret, desde su arresto, juicio y crucifixión. Protagonizada por Jim Caviezel, la cinta fue un éxito de taquilla a nivel mundial, recaudando más de 600 millones de dólares. Sin embargo, también generó una ola de críticas y debates acalorados.
Muchos grupos judíos y organizaciones religiosas acusaron a Gibson de presentar una visión sesgada y antisemita de los eventos, culpando a los líderes judíos por la crucifixión de Jesús. Algunos incluso denunciaron que la película podría fomentar el antisemitismo y la violencia contra la comunidad judía.
Por su parte, Gibson defendió su trabajo, argumentando que simplemente buscaba representar fielmente los Evangelios y la tradición cristiana. Insistió en que no tenía intención de demonizar a los judíos, sino de mostrar la complejidad histórica y religiosa de los hechos.
Ahora, más de dos décadas después, la película vuelve a estar en el centro de la atención. Algunos expertos en cine y religión han analizado de nuevo la cinta, cuestionando si sigue siendo tan polémica o si el contexto actual la ha suavizado. Otros, sin embargo, mantienen sus críticas y advierten que sigue siendo un material potencialmente dañino.
"La pasión de Cristo" sigue siendo una obra cinematográfica que divide opiniones y genera debates intensos sobre la representación de los eventos bíblicos, las relaciones entre religiones y la responsabilidad de los artistas a la hora de abordar temas tan sensibles.











