En delicado estado de salud se encuentra Sandra Milena Castro Quiñónez, la mujer que recibió más de 50 puñaladas por parte de su pareja sentimental, César Camilo Aldana Vargas, el pasado 1 de enero, en la localidad de Engativá, en el occidente de Bogotá.
La hermana de la víctima reveló en entrevista que Sandra "perdió muchísima sangre" y que tiene comprometidos varios órganos a causa del brutal ataque. "Le perforó un pulmón, la tráquea. Está muy delicada. Estamos pidiendo oración por la pronta recuperación de ella y precisamente por eso también hacemos énfasis en que se haga justicia", dijo la mujer.
La familia de Sandra considera que el ataque fue planeado "porque se encontraron todas las armas con las que la lastimó: el teaser, la pistola y el cuchillo. Los tenía de forma organizada en la cocina, fue lo que pudimos evidenciar con las cámaras".
La agresión fue presenciada por los hijos de la pareja, una niña de seis años y un niño de 11. "Mi sobrino se mete en medio de la pelea, forcejea, pelea con el papá para que no lastime a su mamá, pero eso a él no le importa porque aún viendo que el niño está encima de su mamá tirada en el piso busca la manera de seguirla agrediendo".
El señalado agresor, César Camilo Aldana Vargas, se presentó de manera voluntaria el pasado 7 de enero en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Engativá, donde uniformados de la Policía Nacional hicieron efectiva la orden de captura en su contra. Un fiscal de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de feminicidio en grado de tentativa y violencia intrafamiliar, ambas conductas agravadas. En audiencias concentradas, el procesado aceptó los cargos y deberá cumplir medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.
El material probatorio recopilado da cuenta de que la mujer vendría siendo víctima de un ciclo de violencia física y psicológica por parte del hoy imputado. Lamentablemente, este tipo de casos de violencia de género siguen siendo una problemática recurrente en Colombia, donde las autoridades deben redoblar esfuerzos para proteger a las víctimas y sancionar a los agresores.










