El mercado cambiario argentino ha estado en el centro de atención en las primeras semanas de 2023, con una combinación de factores que reordenan la lectura sobre el frente externo y el comportamiento del tipo de cambio oficial.
En los primeros días del año, se observaron diversos movimientos por parte del sector público y del sistema financiero que sugieren que la relativa estabilidad cambiaria se explicó, en parte, por ventas puntuales de dólares desde el propio Estado, en momentos en que la demanda privada presionaba al alza.
Por un lado, el Banco Central reapareció como demandante neto en el mercado oficial, luego de un largo período sin compras. Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que la autoridad monetaria adquirió US$62 millones en el mercado cambiario oficial. Sin embargo, el acumulado de las compras recientes refuerza la interpretación de que la compra abultada observada en días anteriores respondió a una operatoria puntual, más que a un cambio estructural en la estrategia del Banco Central.
Por otro lado, los datos monetarios publicados sugieren que el sector público, específicamente el Tesoro, habría iniciado 2023 con una venta significativa de dólares. La confirmación definitiva sobre estas ventas llegará recién en febrero, con la publicación del informe cambiario oficial de enero.
Además, el Banco Central anunció una nueva operación de repo con bancos privados por USD 3.000 millones, a 372 días de plazo. Este fortalecimiento del frente financiero plantea el desafío de cómo se consiguen las divisas para afrontar los pagos.
La interacción entre reservas, financiamiento y flujos públicos es clave para anticipar lo que puede suceder con el dólar en el futuro. El mercado sigue de cerca cómo se comportan estos factores para proyectar el comportamiento del dólar en las próximas semanas.
En resumen, el comportamiento del dólar oficial en las primeras semanas del año ha estado marcado por la intervención del Banco Central, las acciones del Tesoro para moderar el tipo de cambio y las operaciones financieras que buscan fortalecer el frente económico. La combinación de estos elementos es crucial para comprender la dinámica del mercado cambiario y anticipar posibles escenarios futuros en relación al dólar.











