El científico Jack Szostak, Premio Nobel de Medicina 2009, aborda en una entrevista los principales avances y debates sobre cómo surgió la vida en la Tierra. Lejos de certezas definitivas, el investigador de la Universidad de Chicago plantea que el campo avanza entre consensos parciales y nuevos hallazgos que han reorientado la discusión hacia la capacidad del ARN de replicarse sin enzimas.
Szostak defiende el valor de la ciencia básica para comprender la biología moderna y reflexiona sobre lo que esa búsqueda puede revelar o no sobre cuán común es la vida en el Universo. Una pregunta en la que Chile, dice, juega un rol estratégico desde sus observatorios astronómicos.
Si bien hay algunos aspectos en los que existe consenso, el científico señala que aún hay muchas ideas alternativas y debate activo en torno al origen de la vida. Uno de los principales avances recientes, según Szostak, es una mejor comprensión de cómo se podían copiar y replicar las moléculas de ARN antes de que existieran las enzimas.
"Tenemos una mejor comprensión de cómo se podían copiar y replicar las moléculas de ARN antes de que existieran las enzimas. Esa es una de las cosas principales que tenemos que entender, en términos del origen de la vida. Porque si piensas en cómo funciona una célula moderna, tienes todas estas enzimas que catalizan la replicación del ADN. Pero al principio no había enzimas. Todo tiene que ocurrir solo en base a la física y la química", explica.
Respecto a la importancia de entender el origen de la vida, el Nobel de Medicina destaca que, si bien no hay aplicaciones prácticas evidentes, "a largo plazo, ¿qué impacto práctico podría tener una mejor comprensión de cómo se organizan las primeras formas de vida para la humanidad? Es parte de entender por qué la biología es como es. Es que la forma en que funcionan las células no es solo arbitraria, es el resultado de la historia y la evolución. Si sabemos cómo empezaron las cosas tendremos una mejor comprensión de la biología moderna".
Durante su visita a Congreso Futuro, Szostak espera transmitir al público que "la vida es un fenómeno natural que no necesita explicaciones religiosas ni sobrenaturales" y que es crucial saber si la vida es común en el Universo o muy rara, una pregunta en la que la astronomía desarrollada en Chile podría aportar respuestas.
El científico también reflexiona sobre la importancia de la ciencia básica, aun cuando existan problemas urgentes que requieren soluciones inmediatas. "Muchos descubrimientos importantes provienen de direcciones inesperadas. Y, en última instancia, toda la ciencia surgió de intentar responder preguntas realmente fundamentales, es decir, una investigación muy básica. Lleva tiempo llegar a aplicaciones prácticas, pero si nunca haces ninguna investigación básica, nunca llegarás a las respuestas definitivas, ni a las útiles", afirma.
Finalmente, Szostak comenta que, si aún no se han encontrado pruebas de un origen independiente de la vida en otros planetas, eso no significa necesariamente que la vida sea excepcional en el Universo, ya que en los próximos años se podrán observar con más detalle planetas dentro de cien años luz, una fracción diminuta de nuestra propia galaxia.










