En un escenario indignante y doloroso, una niña de 10 años se encuentra luchando por su vida en un hospital de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, tras complicaciones derivadas de un embarazo y parto a temprana edad. Los médicos han documentado graves daños en su cuerpo, incluyendo aplastamiento de vejiga y uretra, así como severos daños en otros tejidos internos.
Este caso, lamentablemente, no es aislado. En México, el embarazo y la maternidad infantil son una realidad devastadora que afecta a miles de niñas cada año. Según datos del INEGI, en 2024 se registraron 89,527 nacimientos de madres entre 10 y 17 años, lo que equivale a una tasa de 10.1 nacimientos por cada mil niñas y adolescentes de ese grupo de edad.
Chiapas encabeza la tasa de maternidad adolescente, con 19.4 nacimientos por cada mil niñas de 10 a 17 años. Deysi, la niña de 10 años hospitalizada, es una de ellas. Pero los datos son aún más alarmantes: la Secretaría de Salud reporta que en embarazos registrados en menores de 16 años (56,610 casos) hay diferencias de edad entre el padre y la madre de hasta 69 años.
Esto no es "romanticismo temprano", sino violencia sexual sistemática. Lamentablemente, en muchos casos, las familias prefieren callar y "arreglar" el daño casando a la niña con su agresor, disfrazando la violencia de "usos y costumbres" o justificándola por necesidad económica.
El matrimonio infantil está prohibido en México, y la cohabitación forzada con menores está tipificada como delito. Sin embargo, la ley y la realidad no siempre van de la mano. Por eso, las historias de violencia sexual infantil, abandono escolar y rezago educativo se repiten una y otra vez.
Hoy, la sociedad mexicana debe enfrentar esta realidad y tomar medidas urgentes para proteger a la infancia. Es hora de que ninguna niña tenga que atravesar por un embarazo forzado, que los agresores lleguen a juicio y paguen, y que las instituciones actúen de manera eficaz para romper esta cadena de violencia que sigue lastimando a la infancia, especialmente a la más vulnerable.










