Un nuevo hecho de violencia sacudió la madrugada de este sábado al distrito de San Juan de Lurigancho, cuando un bus de la Línea 50 fue atacado con un artefacto explosivo mientras circulaba con pasajeros a bordo. El atentado ocurrió en la avenida 13 de Enero, a la altura del centro comercial Mall Aventura Plaza, generando pánico entre los usuarios.
De acuerdo con las imágenes captadas por cámaras de seguridad, un sujeto a bordo de una motocicleta seguía a la unidad de transporte. Cuando el bus se detuvo para dejar pasajeros, el individuo arrojó el explosivo contra el vehículo y, tras la detonación, permaneció unos instantes observando los daños antes de retirarse del lugar.
Tras el estallido, los pasajeros descendieron entre gritos de desesperación, mientras el conductor logró avanzar hasta el cruce de las avenidas 13 de Enero con Tusilagos, donde solicitó apoyo policial. El ataque dejó daños materiales de consideración en la unidad.
Las esquirlas del explosivo alcanzaron a un transeúnte que se encontraba en la zona, quien fue trasladado de emergencia al Hospital Nacional San Juan de Lurigancho. Asimismo, el conductor del bus resultó con algunas heridas producto de la explosión.
El estallido provocó la rotura de varias lunas del vehículo y la desinflación de las llantas delanteras, dejando la unidad seriamente afectada. Personal policial acordonó el área para facilitar las diligencias correspondientes.
Peritos de Criminalística llegaron al lugar para realizar las investigaciones preliminares y no descartaron que el atentado esté vinculado a un presunto caso de extorsión contra la empresa de transporte afectada. Las autoridades analizan las imágenes de seguridad para identificar al responsable.
El hecho se produce horas después de que el vocero de Transportes Unidos, Martín Ojeda, confirmara que las empresas de transporte urbano realizarán un paro de forma pacífica, el próximo 15 de enero. La medida de fuerza se acatará en reclamo al Ejecutivo para que adopte medidas más drásticas frente la criminalidad que azota a su gremio.
Según el Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior (Mininter), hasta el 27 de diciembre se reportaron 25.196 denuncias por extorsión, lo que representa un incremento de 20% respecto al mismo periodo de 2024. Esto evidencia el grave problema de inseguridad que enfrentan los transportistas en el país.
Las autoridades han reiterado su compromiso de reforzar la seguridad en las rutas críticas, pero los transportistas señalan que la presencia policial es insuficiente, sobre todo en horarios nocturnos, cuando los delincuentes suelen actuar con mayor frecuencia.
Este nuevo ataque a un bus de transporte público en San Juan de Lurigancho pone en evidencia la necesidad urgente de implementar medidas más efectivas para combatir la ola de violencia y extorsión que afecta al sector del transporte urbano en el Perú.












