El colectivo Covachas de Carondelet, conformado por propietarios de locales comerciales en el Centro Histórico de Quito, enviará un oficio a la Presidencia de la República para solicitar la reapertura de sus establecimientos. Estos negocios, que ofrecían artesanías, manualidades y servicios a turistas y habitantes, se encuentran cerrados desde hace más de dos años.
Según Marianita Freire, vocera del colectivo, el jueves recibieron una llamada indicándoles que un equipo técnico acudiría a revisar el estado de los locales, luego de constatar problemas de humedad en el edificio patrimonial. Los propietarios señalaron que en varios de los locales hay daños por este problema y que los técnicos les recomendaron reparar las tuberías.
"Falta mantenimiento y lo que estamos pidiendo es ventilarlo y luego recuperar la vida cotidiana de Quito", explicó Freire. El colectivo espera poder reunirse con la secretaria administrativa de la Presidencia, Marissa Péndola, para solicitar la reactivación de sus contratos de arrendamiento y la reapertura de sus negocios.
Cabe recordar que, hace más de dos años, los propietarios de estos locales firmaron una resolución que ponía en pausa sus contratos, por lo que no han pagado arriendo desde entonces, pero tampoco han podido trabajar. Freire señaló que este será un nuevo intento de ser atendidos, ya que en ocasiones anteriores les han dicho que no están recibiendo documentos y han rechazado sus cartas.
El cierre de estos locales históricos en el Centro de Quito se suma a la polémica por el cierre de seis locales en los bajos de la Catedral, algunos con más de 60 años de historia y considerados patrimoniales. El colectivo Covachas de Carondelet espera ser escuchado y poder reactivar sus negocios, que forman parte de la vida cotidiana y el atractivo turístico del Centro Histórico de la capital ecuatoriana.












