La cinematografía y la literatura internacionales se han visto fuertemente entrelazadas en los últimos dos años. El público disfruta de las adaptaciones de clásicos como Cien años de soledad, Shogun, Dune, El conde de Montecristo, Frankeisten, Wicked y la miniserie Monsieur Spade, que transporta a las pantallas la novela El halcón maltés, del escritor estadounidense Dashiell Hammett.
Para Monsieur Spade, protagonizada por el actor Clive Owen, sus realizadores Scott Frank y Tom Fontana se toman cierta licencia artística al imaginar la vejez del cínico y astuto detective Sam Spade, creado por Hammett, situándolo en el sur de Francia en 1963, con un nuevo caso que lo obliga a enfrentar su pasado.
La miniserie de seis episodios ha reavivado el interés por el reinventor de la novela negra, quien transformó sus propias experiencias en material literario de renombre. Antes de ser escritor, Samuel Dashiell Hammett fue detective privado en la Agencia Pinkerton, germen del FBI, lo que le permitió conocer de cerca la corrupción y la violencia, elementos que luego volcó en sus personajes más famosos.
Nacido en Maryland, Estados Unidos, el 27 de mayo de 1894, Hammett se alistó en el American Field Service durante la Primera Guerra Mundial. Su posterior trabajo como investigador le permitió conocer de cerca la realidad social de su época, la cual plasmó en sus obras, alejándose del detective aristocrático de la tradición literaria inglesa.
Cada uno de los títulos de Hammett expandió las posibilidades del género negro, demostrando que podía ser versátil y penetrar en distintos ámbitos sociales. La mayor parte de sus primeros relatos se publicaron en la revista Black Mask, donde aterrizó la novela policíaca al realismo social de su época.
El autor estadounidense creó protagonistas duros, desencantados, que se movían en ciudades dominadas por el crimen y la ambig edad moral. Obras como Cosecha roja, La maldición de los Dain, La llave de cristal y El hombre delgado cimentaron su fama y lo convirtieron en un referente ineludible del género.
Su vida personal no estuvo exenta de contrariedades, pues padeció tuberculosis desde joven, lo que limitó su actividad física. A pesar de su estado de salud y su condición de veterano, ingresó como sargento editando un periódico en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1951 fue encarcelado por defender causas progresistas y movimientos de izquierda. Se negó a declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas, convirtiéndose en un símbolo de resistencia intelectual.
Estuvo casado con Josephine Dolan, madre de sus dos hijos, pero su vínculo amoroso inseparable fue la dramaturga Lillian Hellman, su compañera en el activismo estadounidense. Falleció el 10 de enero de 1961 a causa del cáncer de pulmón y fue enterrado con honores en el Cementerio Nacional de Arlington.
Su legado inspiró a autores como Raymond Chandler y generaciones de cineastas que encontraron otra visión de la novela negra para sus futuras producciones. Actualmente, la Asociación Internacional de Escritores Policíacos entrega cada año el Premio Internacional de Novela Dashiell Hammett a la mejor obra policíaca de este género escrita en español.
El regreso del mítico personaje Sam Spade en Monsieur Spade confirma que la obra de Dashiell Hammett no pertenece al pasado, sino que sigue proyectando su influjo sobre la cultura popular.











