El acceso al río Chillán en la ciudad de Chillán se ha convertido en un foco de conflicto entre los vecinos y los propietarios de parcelas aledañas. La instalación de un portón en el pasaje El Roble, que conduce al sector conocido como Las Mariposas, ha desatado una polémica entre quienes buscan disfrutar del río y los residentes que defienden la seguridad del lugar.
La situación quedó reflejada en un video difundido en redes sociales, donde se evidencian los choques entre ambos grupos. La Seremi de Bienes Nacionales reconoció que las denuncias por la falta de acceso al río son recurrentes, y señaló que se ha realizado fiscalización en terreno y que se trabaja en coordinación con la municipalidad y el gobierno regional para definir un acceso seguro para la comunidad.
En respuesta a la situación, la Municipalidad de Chillán informó que el balneario municipal no cumplía con las condiciones mínimas de seguridad, higiene y comodidad necesarias para recibir a bañistas, por lo que no sería habilitado para actividades recreativas. Esto se debe a que, hace algunos años, el lecho del río sufrió graves daños a causa de aluviones provenientes de la precordillera, alterando el cauce y las condiciones naturales del sector.
Trabajos posteriores de regantes y del Ministerio de Obras Públicas permitieron mejorar el cauce aguas arriba del lugar en el que se encontraba el balneario, pero estas obras no recuperaron el área para fines recreativos. Además, el río Chillán ha experimentado una disminución significativa de su caudal, careciendo de flujo de agua constante y suficiente para garantizar la seguridad en actividades recreativas.
A esto se suman las condiciones de riesgo de incendios forestales de la zona, marcadas por altas temperaturas, pastizales secos y escasez de agua. La municipalidad destacó que las actividades que se realizaban en el balneario, como fogatas y uso de fuego, generaban riesgos de propagación de llamas.
Otro elemento que limita la apertura del balneario es la presencia de parcelas y viviendas en el sector. La seguridad de los vecinos es un factor prioritario a considerar, según enfatizaron desde el municipio.
En resumen, el conflicto por el acceso al río Chillán se debe a una combinación de factores, como la seguridad de los vecinos, el deterioro del balneario, la disminución del caudal del río y el riesgo de incendios forestales. La municipalidad y las autoridades regionales trabajan en una solución que permita un acceso seguro y controlado a la comunidad.











