El histórico club de fútbol Jorge Wilstermann, con sede en Cochabamba, Bolivia, se encuentra en medio de una polémica por el intento de crear un nuevo equipo, el Club Deportivo Jorge Wilstermann de Vinto, que solicitó su afiliación a la Asociación Cochabambina de Fútbol.
Esta iniciativa surge como una supuesta estrategia para revitalizar la marca Wilstermann y sanear las deudas que aquejan al club original, las cuales ascienden a aproximadamente 8 millones de dólares, heredadas de las gestiones anteriores.
La dirigencia del Wilstermann, encabezada por Omar Mustafá, ha sido tajante en su posición: el club luchará por mantener su nombre y sus 15 títulos de liga. Para ello, se ha creado la Sociedad Anónima Wilstermann 360, que se encargará de administrar el club por los próximos 25 años y evitar su quiebra.
El plan inicial de los impulsores del nuevo club de Vinto era utilizar ese equipo para competir en la Copa Simón Bolívar y ascender rápidamente, con la intención de borrar la deuda del Wilstermann original. Sin embargo, la dirigencia actual ha dejado claro que no permitirá esta "refundación" y que el club seguirá adelante con su nombre y su historia.
La polémica ha generado una gran controversia en el ámbito del fútbol boliviano, con debates sobre la legalidad y la ética de esta iniciativa. Algunos cuestionan si el Wilstermann original podría perder su identidad y su legado, mientras que otros consideran que esta es una estrategia desesperada para salvar al club de la crisis financiera.
En medio de esta situación, el Wilstermann se prepara para enfrentar los próximos desafíos, con la determinación de mantener su nombre, su historia y sus logros, a pesar de las dificultades económicas que enfrenta. La resolución de este conflicto será seguida de cerca por los aficionados del fútbol boliviano.












