El Gobierno boliviano avanza en la implementación de una nueva estrategia de comercio exterior, enfocada en agilizar trámites, reducir costos, fortalecer la competitividad y atraer inversión. La iniciativa se estructura en torno a cinco ejes de acción, con la participación directa del sector privado a través del Comité Nacional de Facilitación del Comercio.
El canciller Fernando Aramayo explicó que el objetivo es "mejorar la eficiencia y la efectividad a través de una mejor gestión de los tiempos, una acción mucho más inteligente en torno a costos de transacción en las fronteras y todos los acuerdos que debamos llevar adelante para poder dar facilidades al comercio en general".
El primer eje se centra en la simplificación y agilización de los procedimientos aduaneros, buscando reducir tiempos en frontera y eliminar cuellos de botella que encarecen las operaciones de exportación e importación. El segundo eje apunta a la digitalización de trámites, para reducir la carga administrativa y mejorar la gestión documental.
Un tercer eje se proyecta en la armonización y mejora de los procedimientos fronterizos, con énfasis en una mayor coordinación entre las entidades que intervienen en el comercio exterior. El cuarto eje está relacionado con la mejora de la gestión en fronteras y en el transporte internacional de mercancías, con menos obstáculos logísticos.
Finalmente, el quinto eje está vinculado a la atracción de inversión extranjera y la ampliación de redes comerciales, en el marco del Decreto Supremo 5503. Aramayo señaló que uno de los desafíos es lograr que la capacidad comercial y exportadora del país se traduzca en la generación de empleos, tras dos décadas de dificultades para posicionar los productos bolivianos en mercados internacionales.
El ajuste de la estrategia comercial se realiza en coordinación entre los ministerios de Relaciones Exteriores, Economía y Desarrollo Productivo. La cuarta reunión del Comité Nacional de Facilitación del Comercio contó con la presencia de representantes del sector privado, quienes valoraron la apertura del Gobierno al diálogo y la búsqueda conjunta de soluciones.












