El verano es una de las épocas más exigentes para el cuidado de una huerta, pero también una de las más satisfactorias. Es el momento en que hay más frutos para cosechar, pero también cuando las plantas enfrentan mayores riesgos de estrés hídrico, térmico y ataques de plagas.
Según los expertos, el cuidado de la huerta durante estos meses se centra principalmente en asegurar que las plantas no les falte agua y en un monitoreo constante para evitar que las plagas se apoderen de ellas. "Cuidar la huerta en verano es acompañar a las plantas en uno de sus momentos de mayor exigencia, para seguir cosechando sin forzarlas", señala la Técnica Universitaria en Jardinería Consultora florícola y floricultora.
Una de las claves es regar temprano por la mañana o al atardecer, para reducir las pérdidas por evaporación, sin mojar las plantas para disminuir el riesgo de enfermedades. Estar atentos a los síntomas de falta de agua, como el marchitamiento o la merma de firmeza, es fundamental.
Cubrir el suelo con mulching, como pasto seco, paja o corteza de pino, también ayuda a retener la humedad, reducir la temperatura y limitar el crecimiento de malezas. Además, se recomienda aplicar humus de lombriz para aportar nutrientes de forma rápida.
Eliminar las malezas y las partes dañadas de las plantas, como hojas secas o tallos rotos, es clave para evitar que compitan por agua y nutrientes, y reducir el riesgo de plagas. Atar las plantas que producen frutos pesados, como tomates, ajíes o berenjenas, también es importante para evitar que se caigan.
Observar diariamente la huerta permite detectar plagas y enfermedades a tiempo. Si se las detecta, se puede intentar su eliminación mediante poda de las zonas afectadas, trampas cromáticas o el uso de productos ecológicos como agua y jabón neutro.
Evitar colocar los cultivos expuestos a paredes que irradian calor y procurar sombra parcial controlada, como la que brindan los tejidos de media sombra, también ayuda a atenuar las altas temperaturas sin comprometer la disponibilidad de luz.
En resumen, el cuidado de la huerta en verano requiere de un monitoreo constante, riego adecuado, control de malezas y plagas, y protección contra el exceso de calor. Siguiendo estos consejos, los expertos aseguran que es posible mantener una huerta productiva y saludable durante los meses más exigentes del año.











