Las autoridades costarricenses han logrado desarticular una peligrosa banda criminal dedicada a realizar estafas informáticas mediante la clonación de sitios web de entidades bancarias. Según informó el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Micahel Soto, este grupo desarrollaba páginas web idénticas a las oficiales de los bancos, con el objetivo de robar los datos de los usuarios y acceder a sus cuentas.
El modus operandi de esta organización delictiva consistía en crear sitios web falsos que replicaban la imagen y funcionalidad de las plataformas bancarias legítimas. De esta forma, las víctimas ingresaban sus credenciales de acceso, sin sospechar que estaban siendo robadas por los ciberdelincuentes. Posteriormente, estos usaban esa información para realizar movimientos fraudulentos en las cuentas de los afectados.
Según las investigaciones, desde 2024 hasta la fecha se han presentado 25 denuncias relacionadas con este caso, con un perjuicio económico estimado en 37 millones de colones (aproximadamente $67,000 dólares). Ante esta situación, el OIJ realizó una serie de allanamientos este viernes, en un operativo bautizado como "Nexus 2", con el fin de desarticular por completo a la banda.
Cabe destacar que las autoridades también han detectado actividad relacionada con este caso en direcciones IP ubicadas en Colombia, por lo que se coordinaron acciones con las autoridades de ese país. Esto sugiere que la organización criminal podría tener ramificaciones internacionales y que parte de las operaciones delictivas se estarían desarrollando desde el exterior.
El director del OIJ advirtió a la población sobre la importancia de estar alerta ante este tipo de amenazas cibernéticas y de no proporcionar sus datos personales ni credenciales de acceso a través de sitios web que no pertenezcan a las instituciones financieras oficiales. Asimismo, instó a los usuarios a verificar siempre la legitimidad de las páginas que visitan antes de ingresar información sensible.
Este caso pone de manifiesto la creciente sofisticación de los ciberdelincuentes y la necesidad de que tanto las autoridades como la ciudadanía estén preparados para hacer frente a este tipo de amenazas. La lucha contra el fraude informático requiere de una acción coordinada y el fortalecimiento de las medidas de seguridad en el entorno digital.











