Tras la tensa semifinal de la Supercopa de España entre Real Madrid y Atlético de Madrid, una de las voces más esperadas fue la del entrenador blanco, Xabi Alonso, quien no escondió su frustración por el rifirrafe entre Vinícius Júnior y Diego Simeone durante el derbi.
Alonso, que fue jugador de ambos equipos a lo largo de su carrera, se mostró muy crítico con la actitud del técnico colchonero, a quien acusó de dar un "mal ejemplo" a los aficionados y a los jóvenes futbolistas.
"Eso no es ejemplo de buen deportista", sentenció el exvolante vasco, visiblemente molesto por los incidentes que se vivieron en el terreno de juego y que acabaron con la expulsión de Simeone.
Para Xabi Alonso, la reacción del entrenador argentino fue totalmente inapropiada y fuera de lugar, sobre todo teniendo en cuenta la relevancia del partido y la necesidad de dar una imagen de profesionalidad y respeto.
"En un partido de esta magnitud, con tanta tensión y pasión, es importante mantener la calma y dar ejemplo a los más jóvenes. Lamentablemente, Simeone no lo hizo", lamentó el actual técnico del Real Madrid Castilla.
Alonso hizo hincapié en que, más allá de los colores, los entrenadores tienen la responsabilidad de transmitir valores positivos a sus jugadores y a la afición. "El fútbol es mucho más que ganar o perder. Es un deporte que debe enseñar a respetar, a competir con lealtad y a saber aceptar la derrota con humildad", concluyó.
Las palabras de Xabi Alonso han generado un gran impacto en el mundo del fútbol, donde muchos consideran que el exjugador ha puesto el dedo en la llaga sobre un problema recurrente en el deporte: la falta de deportividad y el exceso de tensión en los partidos.












