La Policía Nacional Civil (PNC) informó sobre la captura de dos pandilleros tras su llegada al país en un vuelo procedente de otro destino. Uno de ellos, identificado como Luis Fernando Estrada Salas, de 24 años, fue acusado formalmente del delito de posesión y tenencia de drogas con fines de tráfico.
Según el reporte policial, el 24 de diciembre de 2025, agentes de la PNC patrullaban la calle El Mirador, en la colonia Escalón de San Salvador, cuando observaron a Estrada Salas con una "actitud sospechosa y nerviosa". Tras realizarle una requisa personal, le encontraron cinco bolsas de plástico transparente que contenían metanfetamina y marihuana.
El Juzgado Décimo de Paz de San Salvador decretó la instrucción formal con detención provisional contra Estrada Salas, acusado del delito de posesión y tenencia de drogas con fines de tráfico. La jueza determinó que existen "elementos suficientes sobre la existencia del delito y la probable participación del imputado", por lo que ordenó que el proceso continúe en la etapa de instrucción formal.
Paralelamente, la PNC informó sobre la captura de otro pandillero, cuya identidad no fue revelada, también tras su llegada en un vuelo al país. Sin embargo, no se proporcionaron más detalles sobre los cargos que enfrenta este segundo detenido.
Los operativos de la policía en aeropuertos y pasos fronterizos se han intensificado en los últimos meses, con el objetivo de interceptar a miembros de pandillas que intentan ingresar o salir del país, ya sea para cometer delitos o evadir la justicia.
Según datos oficiales, las maras Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18 siguen siendo las principales organizaciones criminales que operan en El Salvador, con presencia en diversas zonas del territorio nacional. Ambos grupos se disputan el control de rutas del narcotráfico, extorsión y otras actividades ilícitas.
La lucha contra el crimen organizado y las pandillas sigue siendo uno de los principales desafíos de seguridad que enfrenta el gobierno salvadoreño. Autoridades han implementado medidas como el estado de excepción, la construcción de nuevas cárceles y el despliegue de miles de efectivos militares y policiales en las calles.











