El físico Spencer Axani, de la Universidad de Delaware, ha desarrollado un innovador dispositivo llamado CosmicWatch que permite a cualquier persona identificar y estudiar las diminutas partículas cósmicas que viajan a través del espacio y llegan constantemente a la Tierra.
Estas partículas, conocidas como muones, son el resultado de la colisión de los rayos cósmicos con la atmósfera terrestre. Hasta ahora, su detección y análisis solo era posible en grandes y costosos laboratorios equipados con tecnología avanzada. Sin embargo, el ingenioso aparato de Axani, del tamaño de una caja de galletas y con un costo de apenas 100 dólares en componentes electrónicos, ha revolucionado la forma en que se puede acceder a este fenómeno natural.
"Los detectores nos permiten hacer mucha más física a un costo dramáticamente menor, en una forma compacta y portátil, abriendo la puerta a muchos nuevos tipos de experimentos y oportunidades de divulgación", explicó Axani.
El dispositivo se ilumina y registra cada vez que un muón pasa a través de él, permitiendo a los usuarios observar y estudiar estos misteriosos visitantes del espacio. A diferencia de los voluminosos equipos utilizados tradicionalmente en los laboratorios, el CosmicWatch facilita que estudiantes, científicos aficionados e incluso el público en general puedan involucrarse en la investigación de los rayos cósmicos y las partículas subatómicas.
Masooma Sarfraz, estudiante que colaboró en el desarrollo del detector, señaló que trabajar con esta innovación le acercó mucho más a la física de partículas y la astrofísica, disciplinas que antes le resultaban más distantes.
Además del impacto educativo, el detector CosmicWatch ha sido adoptado en proyectos de investigación internacionales que buscan comprender mejor el universo y los fenómenos que ocurren en la atmósfera, como las erupciones solares. Incluso se han desarrollado versiones mejoradas con sensores adicionales para ampliar sus capacidades.
Axani aspira a que este dispositivo se convierta en una herramienta global de "ciencia ciudadana", permitiendo que personas de todo el mundo puedan medir y compartir datos sobre las partículas cósmicas. Un proyecto que comenzó como una iniciativa educativa ha demostrado tener un impacto mucho más amplio en la investigación científica.
"Aunque comenzó como un programa educativo, se encontró utilidad en muchas áreas diferentes de la física. Es bastante sorprendente", concluyó Axani sobre el alcance de su innovadora creación.











