La ciudad de Cuenca enfrenta una situación preocupante con respecto a los caudales de sus principales ríos. Según información de la Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Etapa EP), los ríos Yanuncay y Machángara, que hasta el 7 de enero se mantenían en estado normal, amanecieron este jueves, 8 de enero, con un cambio de estado y pasaron a bajo.
Los otros dos ríos, el Tomebamba y el Tarqui, mantienen su condición reportada el 7 de enero, es decir, de caudal normal y bajo, respectivamente. Estos cuatro ríos son los que alimentan el embalse Mazar del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, una importante fuente de abastecimiento de agua y energía para la región.
De acuerdo con los datos proporcionados por Etapa, el Tomebamba presenta un caudal de 2,10 metros cúbicos por segundo (m /s), lo que se considera normal. Por su parte, el Tarqui tiene un caudal de 1,62 m /s, mientras que el Yanuncay registra 1,66 m /s y el Machángara es el más bajo, con 1,53 m /s.
Las recargas hídricas para los ríos Yanuncay y Tarqui vienen de la llanura de Quimsachocha, mientras que para el Tomebamba provienen de El Cajas y el Machángara de las zonas de páramo. El trayecto de estos cuatro ríos hacia el embalse Mazar ocurre de manera secuencial, con confluencias en diferentes puntos de la ciudad.
Ante esta situación, Etapa ha informado que la probabilidad de lluvia es del 69% durante el día y del 51% por la noche, lo que podría ayudar a mejorar los caudales en los próximos días. Sin embargo, la situación de sequía en la región es preocupante y requiere de un monitoreo constante y medidas de conservación del recurso hídrico por parte de las autoridades y la ciudadanía.










