La empresa Recicladora Vida y Salud, S.A. (Revisalud), concesionaria del servicio de recolección y gestión de residuos en el distrito de San Miguelito hasta el próximo 18 de enero de 2026, enfrenta fuertes cuestionamientos por parte de los residentes debido al manejo del cobro adelantado de la tasa de aseo correspondiente al mes de enero.
Según denuncias de los vecinos, en el recibo de energía eléctrica de diciembre se registró un incremento aproximado del 60% en la tarifa de aseo, lo que ha generado inconformidad entre los usuarios. Por ejemplo, en una residencia donde usualmente se pagaban $6.60 mensuales, la última factura de 2025 reflejó un aumento de $4.14, para un total de $10.74.
El cobro adelantado obedece a que Revisalud culminará su contrato de concesión con el Municipio de San Miguelito y decidió incluir en la facturación los 18 días de enero durante los cuales el contrato aún se mantiene vigente. Algunos residentes consideran que este cobro anticipado no debió permitirse, ya que la empresa no ha cumplido con la frecuencia de recolección de desechos en sus comunidades durante los últimos meses.
De acuerdo con información recabada, Revisalud registró una disminución en sus operaciones a partir de la tercera semana de noviembre de 2025, cuando el volumen semanal de recolección descendió a 1,599 toneladas de desechos, por debajo de su promedio habitual de 2,166.83 toneladas. Esta reducción operativa provocó que, durante el mes de diciembre, calles y comunidades presentaran una creciente acumulación de desechos, especialmente durante las festividades de fin de año, lo que generó molestias y reclamos entre los residentes de San Miguelito.
Ante esta situación, la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) tuvo que intervenir desde el 1 al 18 de enero para garantizar la recolección de residuos. A partir del 19 de enero, el Municipio de San Miguelito asumirá directamente el cobro de la tasa de aseo y la recolección de residuos, en un proceso de transición que contempla la participación de tres empresas prestando el servicio divididos por zonas durante seis meses, mientras se adjudica una nueva concesión.
La alcaldesa Irma Hernández ha señalado que uno de los principales retos durante este proceso ha sido la falta de entrega de la base de datos de contribuyentes y de la información financiera por parte de Revisalud, situación que dificulta conocer con precisión las deudas acumuladas y realizar los ajustes correspondientes una vez que el sistema pase a manos del municipio. Por el momento, la alcaldía ha indicado que no se dará un aumento en la tasa de aseo en el distrito.












