Cada verano, miles de uruguayos y turistas se lanzan a disfrutar de las playas del país. Sin embargo, para las personas con algún tipo de discapacidad, sobre todo física, este no es un evento tan común y sencillo. Según datos de 2021, solo hay 20 playas accesibles habilitadas en todo Uruguay, tres de ellas ubicadas en Maldonado.
Elbio Rodríguez, guardavidas de la playa accesible de Punta del Este, ha sido testigo durante los últimos ocho años del esfuerzo y dedicación de los profesores de Educación Física que hacen posible que estas personas puedan ingresar al agua y disfrutar de la playa.
"Cada vez tienen más usuarios con movilidad reducida, hay grupos que vienen de San Carlos y de Aiguá que tienen cierto cronograma. Es un grupo muy lindo y estoy muy contento de estar en esta playa junto a los profes", cuenta Elbio.
Los profesores de Educación Física son los encargados de ayudar a las personas en sillas de ruedas o con dificultades motrices a entrar al agua, utilizando sillas anfibias y tomando todas las precauciones necesarias. Mientras tanto, los guardavidas como Elbio están allí para brindar apoyo en caso de emergencias o descompensaciones.
Elbio reconoce que se emociona al ver el rostro y los gestos de estas personas disfrutando del agua, algo que para muchos es cotidiano pero que para ellos representa una oportunidad única. "¿Sabés lo que es poder ingresar al agua? Uno quizás no lo valora porque ya es algo cotidiano, pero te das cuenta en el rostro y en los gestos de las personas", afirma.
El guardavidas también cuenta que su propia madre sufrió un ACV y tiene movilidad reducida, lo que le ha generado una "afinidad y afecto" hacia el trabajo que realizan los profesores en estas playas accesibles. "Uno lo vive con un familiar directo, por eso esa afinidad y ese afecto que tengo hacia los profes por la tarea que cumplen y con el cariño que lo hacen", agrega.
A pesar de los desafíos que implica, como posibles desmayos o descompensaciones, Elbio asegura que en estos años no han tenido mayores problemas, contando con desfibriladores y la asistencia de ambulancias en caso de ser necesario.
La labor de estos guardavidas y profesores de Educación Física es fundamental para hacer realidad el disfrute de la playa para las personas con discapacidad en Uruguay, brindándoles la oportunidad de sumergirse en las aguas y disfrutar de una experiencia que para muchos es cotidiana, pero que para ellos representa un momento único y especial.











