Un violento ataque armado en una urbanización privada de la isla Mocolí, en Samborondón, Ecuador, ha dejado un saldo de tres personas fallecidas, entre ellas el cabecilla de la organización criminal conocida como "Los Lagartos", identificado como Stalin Rolando Olivero Vargas, alias "El Marino".
Según informaron el ministro del Interior, John Reimberg, y el comandante general de la Policía, Pablo Dávila, el ataque habría estado dirigido específicamente contra Olivero Vargas, un peligroso criminal que tenía antecedentes por robo de armamento de la Armada Nacional en 2011.
Los hechos ocurrieron la noche del 7 de enero de 2026, cuando sujetos fuertemente armados ingresaron de forma violenta a la exclusiva isla Mocolí y abrieron fuego en una cancha deportiva, dejando un saldo de tres víctimas mortales.
Olivero Vargas, de 40 años, era un marino en servicio activo de la Armada Nacional, pero desde 2011 estaba involucrado en el robo de armamento en el retén naval de Anconcito, en la provincia de Santa Elena. Junto a otros tres cómplices, habían llegado en una camioneta, sometido al sargento de guardia y se habían llevado fusiles, alimentadoras, proyectiles y chalecos antibalas, aunque fueron detenidos posteriormente por la Policía y condenados a seis años de prisión.
A pesar de este antecedente, Olivero Vargas logró reincorporarse a la Armada y ascender en la jerarquía, convirtiéndose en un importante cabecilla de la organización criminal "Los Lagartos", dedicada al narcotráfico y otros delitos violentos.
Según las investigaciones, "El Marino" era uno de los objetivos de alto valor del Bloque de Seguridad de Ecuador, quienes lo venían siguiendo la pista. De hecho, ya habían realizado un allanamiento en otra urbanización de Samborondón mientras lo buscaban.
Los principales delitos que se le atribuían a Olivero Vargas eran asesinato y tráfico de sustancias ilícitas. Además, una investigación de la plataforma periodística Connectas reveló que el criminal era propietario de una empresa de seguridad privada que proveía servicios al Estado, a pesar de estar en la lista de los más buscados y enfrentar múltiples cargos.
El violento ataque en la isla Mocolí ha puesto en evidencia la compleja situación de seguridad que enfrenta Ecuador, donde grupos criminales como "Los Lagartos" han logrado infiltrarse incluso en las instituciones del Estado. Las autoridades han prometido intensificar los esfuerzos para combatir el crimen organizado y garantizar la seguridad de la población.












