Tres años después de los ataques a las sedes de los Tres Poderes en Brasilia, nueve de los 34 imputados inicialmente se encuentran bajo arresto domiciliario, mientras que tres permanecen en situación de calle, según un informe del portal UOL.
El tribunal juzgó a cuatro de los cinco núcleos denunciados por la Procuraduría General de la República el año pasado. Solo cuatro acusados fueron encarcelados tras la conclusión del caso por parte del Supremo Tribunal Federal, entre ellos los generales retirados Augusto Heleno y Paulo Sérgio Nogueira, el excomandante de Marina Almir Garnier y el exministro de Justicia Anderson Torres.
Menos de la mitad de los 34 imputados inicialmente permanecen en régimen cerrado, ya que algunos fueron detenidos incluso antes de agotar los recursos. Uno de ellos es el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de cárcel, quien intentó desmantelar su tobillera electrónica mientras se encontraba bajo encierro domiciliario en Brasilia.
Solo el proceso contra el llamado "núcleo uno" o "crucial", que involucraba a Bolsonaro, ha concluido en su totalidad. Los grupos dos, tres y cuatro se encuentran aún en fase de apelación.
Mientras tanto, el Supremo Tribunal Federal tiene 346 procesos penales en fase final de investigación y 98 acusaciones ya presentadas para revisión. La sociedad brasileña vive un momento con mezcla de alivio, polarización y ansiedad, ya que el juicio, condena y prisión de Bolsonaro envió un mensaje claro: el intento de subvertir la Constitución no quedará impune.











