Fue uno de los temas más comentados del fútbol chileno. Deportes Iquique y Unión Española descendieron a la Primera B, pero intentaron salvarse por secretaría al percatarse de una diferencia entre las bases y el reglamento del torneo sobre los descensos.
Ambos clubes acudieron a la ANFP, que terminó rechazando el reclamo. Con esto, Iquique y la Unión podían ir a la justicia ordinaria, pero esto ya fue descartado por los Dragones Celestes.
En un comunicado, Deportes Iquique informó que "ha decidido no recurrir a tribunales ordinarios de justicia para reclamar por la inconsistencia de la normativa vigente respecto a los descensos de categoría". Desde el club agregaron que, pese a esta decisión, no se arrepienten de su reclamo a la ANFP. "Iquique presentó los antecedentes de manera responsable y fundada, convencido de la legitimidad del planteamiento, pidiendo claridad normativa y resguardo de principios deportivos. En ese sentido, el club no se arrepiente del fondo del reclamo realizado", dijeron.
La decisión de Deportes Iquique de no ir a la justicia ordinaria se debe a una "definición institucional, adoptada tras un análisis exhaustivo del escenario actual del fútbol chileno". Según el club, "no obedece a presiones externas ni al reconocimiento de error alguno, sino a la convicción de privilegiar el bien mayor del fútbol nacional, la estabilidad institucional y el normal desarrollo de la actividad".
Asimismo, Iquique señaló que esta determinación "considera la importancia de resguardar la continuidad de las competencias, la estabilidad de las transmisiones y el funcionamiento de la industria del fútbol chileno, elementos fundamentales para su sostenibilidad y proyección".
De esta manera, tanto Deportes Iquique como Unión Española aceptan su descenso a la Primera B, luego de que la ANFP rechazara sus reclamos por una supuesta inconsistencia en la normativa vigente sobre los descensos de categoría.







