Fran Drescher, la icónica actriz de la serie "The Nanny", atraviesa un momento de renacimiento en su carrera tras enfrentar diversos desafíos en su vida. Luego de un divorcio, superar el cáncer y lidiar con la subestimación en Hollywood, Drescher disfruta ahora de un renovado interés en su trabajo gracias al éxito persistente de "The Nanny" y a su participación en una película nominada a los Globos de Oro.
La actriz de 68 años se muestra encantada por haber sido elegida para interpretar a la madre de Timothée Chalamet en la película "Marty Supreme". "Él es muy simpático y muy talentoso, así que me alegro muchísimo por todo lo que está consiguiendo", afirmó Drescher en una entrevista exclusiva con la revista People.
La posibilidad de regresar bajo los reflectores significa para ella una victoria inesperada después de encabezar el sindicato de actores en 2023. "Es muy gratificante para mí, porque enfrenté directamente a los mandamases de esta industria Si alguna vez existiera una lista negra, cariño, mi nombre estaría ahí", aseguró.
Drescher no desatiende los momentos difíciles que definieron su vida, incluido el divorcio y la necesidad de reinventarse. "Estas experiencias te enseñan a empezar de nuevo y a no rendirte cuando parece que se acaba todo", señaló.
La actriz también se sinceró sobre el impacto que la enfermedad tuvo en su vida. "Sumado a todo lo demás, tener que sanar física y emocionalmente me transformó completamente. Hoy tengo una perspectiva distinta sobre mí misma y sobre la importancia de cuidar mi felicidad", recalcó.
Uno de los temas recurrentes para Drescher fue enfrentar prejuicios y etiquetas. "A la gente nunca le ha gustado mi acento de Queens, Nueva York, o consideraban que yo era solo la chica guapa con voz graciosa", señaló. Sin embargo, la actriz se dio cuenta de que ese es su fuerte: "Soy una mujer atractiva con una voz peculiar capaz de hacer comedia. Eso es lo mío".
El éxito duradero de "The Nanny" sigue marcando la vida de Drescher. "¡Me siento muy bendecida!", comentó sobre el afecto cotidiano de sus seguidores. "La gente todavía está obsesionada con esa serie ¡Los vuelve locos!", agregó.
Drescher reconoce que esta etapa no está definida por la presión de alcanzar el éxito a cualquier precio. "Tal vez no consiga los papeles principales en películas, ya veremos", comentó. Sin embargo, sentenció: "Eso no me preocupa, porque ya no necesito cargar con todo el peso ni trabajar tanto. Prefiero disfrutar mis momentos de descanso".
Esta actitud refleja la forma en que la renovada Fran Drescher enfrenta su presente: abierta a las sorpresas, celebrando el tiempo libre y cuidando el equilibrio entre su vida personal y profesional.












